Debemos mirar con detenimiento, desde una posición autocrítica, que ha ocurrido en la sociedad, en la economía, en las relaciones laborales, en las políticas sociales y mirar también al interior de nuestra propia organización. Y de ese análisis, obtener conclusiones que nos permitan elaborar propuestas serias, rigurosas, creíbles, que ilusionen especialmente a esa parte de la sociedad a la que pretendemos representar -la de los trabajadores-, y al tiempo adecuar…