La oscuridad dentro de la celda está ya avanzada. Deben de ser mas de las seis de la tarde. La hora marcada las ocho. Espero con un anhelo estoico la llegada de la salvación. Mi padre me enseñó a no perder nunca la esperanza. ¿Cómo decía él? La esperanza es lo único que nos sobrevive tras nuestra marcha. Creo que era algo así. Intento no pensar en él, ni en…
La gotera de la cocina no era ni por mucho lo más desconcertante. Se oían ladridos por todas partes, cuántos malditos perros vivían en el bloque y las paredes quizás fueran de papel, no paraba de preguntarse. No había manera de concentrarse. Al acachar la cabeza de nuevo sobre el papel, otro ataque. Ahora eran los gritos del vecino de abajo. Era difícil concentrarse en aquel paupérrimo ambiente. Pero Jonathan…