Con esta frase reaccionaron ecuatorianos y ecuatorianas ante la absurda sentencia de 8 años de cárcel que el sistema judicial impuso a Rafael Correa y Jorge Glas por haber “irradiado un influjo psíquico” hacia funcionarios de su gobierno para que pidieran aportes para campañas electorales. Era el lunes 7 de septiembre del 2020. El mismo día, -qué casualidad- un juez boliviano inhabilitó a Evo Morales para participar como candidato a…