Conocí a Cortijo en los años 90, al final de su vida. Yo empezaba la mía en el arte en la facultad donde él impartía clases. Nunca fui una estudiante convencida, tengo un recuerdo borroso, siempre diletante, llena de dudas… Pero al cursar su asignatura pasé a formar parte de un grupo de alumnos de