Al amanecer del 24 de junio, un gran grupo de migrantes africanos se dirigió hacia la valla fronteriza que separa Marruecos del pequeño enclave español de Melilla. En el caos que duró horas, muchos de los migrantes fueron golpeados y aplastados entre la barrera de 8 metros de altura y los guardias fronterizos marroquíes, que