«No hay protección para los civiles en Gaza» es la contundente afirmación de impotencia en las declaraciones ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas por parte de responsables de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de la ONU tras el ataque perpetrado el sábado por las fuerzas israelíes contra la escuela
Husni Abdel Wahed nació en un campo de refugiados en Cisjordania, el 1 de enero de 1960. El pueblo palestino donde residían sus padres fue destruido por Israel antes de ocuparlo. A los siete años la familia tuvo que irse a otro campo de refugiados, esta vez en Jordania. Cursó estudios en Bulgaria, y se
Como un alud, que va montaña abajo arrastrando cada vez más nieve, se suceden las manifestaciones populares en el mundo con el objetivo inmediato de parar el genocidio en curso, que el ejército sionista —bajo el control político de Netanyahu— está perpetrando en toda Palestina. Fundamentalmente en Gaza, pero también en Cisjordania y Jerusalén donde
“Si la agresión de Israel en la Franja de Gaza fuera detenida hoy, se necesitarían al menos 16 años para reconstruir todas las viviendas devastadas por los bombardeos y ataques terrestres, una destrucción de tal magnitud no vista desde la Segunda Guerra Mundial», informa el medio Al Mayadeen desde Beirut citando fuentes de Naciones Unidas.
El eurodiputado y presidente de la Delegación para las Relaciones con Palestina (DPAL), Manu Pineda, ha señalado que “la UE tiene las manos manchadas de sangre palestina” y agradece a la relatora Albanese hablar de “genocidio mientras este Parlamento Europeo nos lo prohíbe”. La relatora especial de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en los
Cinco meses después los bombardeos del ejército israelí sobre Gaza continúan. Han causado 32.000 muertos y 74.000 heridos. Han matado a más de 13.000 niños. Es una guerra también contra los niños. El último bombardeo ha sido contra el hospital Shifa, donde han detenido a 600 palestinos y asesinado a 140 personas. La versión de
Alto el fuego inmediato, condena sin paliativos al Gobierno israelí , que se apoyen las iniciativas de la Corte Internacional de Justicia y que España rompa ya relaciones políticas, comerciales y diplomáticas con un Estado «que está poniendo en riesgo la seguridad humana en nuestro planeta».