Leí hace años unas palabras de María Zambrano que tengo presentes desde entonces: “No tener maestros es no tener a quién preguntar y, más hondamente, no tener ante quién preguntarse”. Para preguntarles y preguntarnos ante ellos, deben contar con nuestro reconocimiento que es mucho más que nuestra aprobación o incluso nuestra admiración. Ese reconocimiento es el que encontramos en uno de los poemas más hermosos de Antonio Machado, el que…