José Díaz fue elegido Secretario General del Partido en el IV Congreso de 1932. Le tocó pues la dirección del Partido durante la Guerra y después en el exilio. José Díaz fue un gran dirigente nacional que aplicando firmemente la política de Frente Popular, de la unión de todos los antifascistas sin excepción, hizo del Partido la espina dorsal de la resistencia del pueblo español a la sublevación fascista. También fue un comunista de talla internacional (presentó trabajos en el VII Congreso de la Internacional Comunista y era amigo de Dimitrov, Togliatti y otros importantes dirigentes).

Gravemente enfermo de una dolencia contraída en la cárcel, tuvo que salir de España en 1938 y murió en Tbilisi (Georgia) en 1942, donde fue enterrado y se le erigió un monumento.

Gracias a la iniciativa de nuestro Partido, sus restos descansan a partir del 1de Mayo de 2005 en el cementerio de San Fernando (Sevilla), la tierra que lo vio nacer y donde también nacieron sus brotes de rebeldía y sus poderosas fuerzas para luchar contra la injusticia.. Esperemos que entre todos podamos volver a levantarle en su patria otro monumento, al menos igual al que le hicieron los soviéticos (cuya fotografía se incluye en el libro).

Tres años de lucha recoge los escritos e intervenciones de José Díaz durante la República y la Guerra Civil, tanto los públicos como los dirigidos al Comité Central y otras organizaciones del Partido, a sus militantes y también a diversas organizaciones antifascistas.

Vigencia de su contenido

Aunque el contenido del libro es riquísimo y multifacético, cuatro son sus ejes principales:

1) Las condiciones que posibilitaron el triunfo del Frente Popular,

2) Qué hacer para consolidar esa victoria y aplastar a los enemigos del pueblo temporalmente vencidos pero no derrotados.

3) Medidas para acabar con la sublevación militar fascista.

4) El papel de la lucha del pueblo español en la situación política creada por el triunfo de Mussolini y Hitler, cuyas atrocidades posteriores vaticinó con mucha precisión., como también vaticinó qué sería de España si triunfaban los fascistas.

Tres años de lucha es un libro riquísimo en enseñanzas y medidas de todo tipo: económicas, políticas, culturales, militares, organizativas… No en balde, José Díaz recoge y sintetiza las experiencias de lucha del pueblo español por su liberación, las de la Internacional Comunista y las de un Partido con 300.000 afiliados en 1937.

Pero Tres años de lucha no es sólo un libro de Historia. La esencia de sus enseñanzas puede aplicarse también hoy a temas políticos candentes y diarios en los que el Partido tiene que ejercer la dirección.

Todavía hoy sigue la Iglesia cobrando millones de pesetas del Estado… No queremos atacar los sentimientos religiosos de nadie. Aunque nosotros no los abriguemos, los respetamos en quienes los sientan de buena fe… El que guste de escuchar un sermón o confesarse que lo haga; pero que lo pague… Que esos millones se entreguen para mejorar la situación del proletariado y los campesinos…

Queremos que los médicos traten a los obreros y al pueblo en general como se trata a los enfermos. No queremos que haya dos clases de enfermos: unos, a los que los médicos dedican toda clase de cuidados, sentándose a su cabecera durante meses enteros si es necesario, y otros a los que no pueden asistir porque no disponen de tiempo.

Porque el gobierno que queremos es un Gobierno que no tiene afanes imperialistas, sino que quiere extender su régimen democrático a los pueblos. Que se conceda el derecho de regir libremente sus destinos a Cataluña, a Euskadi, a Galicia.

Tantas y tantas enseñanzas que se resumen en una sola: camaradas, lo principal es despojar a la reacción de sus bases materiales, que es una de las cosas indispensables para el desarrollo de la revolución en España.