Un juez chileno ha ordenado la exhumación de los restos de Pablo Neruda en la investigación sobre su muerte por una querella del Partido Comunista. La versión oficial es que el poeta murió el 23 de setiembre de 1973 como consecuencia de un cáncer de próstata pero las evidencias reunidas desde entonces permiten sospechar que el Premio Nobel fue asesinado mediante una inyección letal en la Clínica Santa María, en Santiago de Chile, dónde se había refugiado antes de viajar a México que le ofrecía asilo político. Se atribuye el crimen a los servicios secretos de la dictadura militar, por orden del general Augusto Pinochet. La exhumación permitirá rastrear la sustancia que le habría provocado la muerte. En la misma clínica fue envenenado por los agentes de Pinochet el ex/presidente Eduardo Frei.
Dos libros se han publicado ya con toda la documentación de las investigaciones: Sombras sobre Isla Negra, de Mario Amorós, y El doble asesinato de Neruda, de Francisco Marín y Mario Casasús.







