El artista cubano Dionisio Ramón Emilio Valdés Amaro (Quivicán, Cuba 1918), conocido mundialmente como Bebo Valdés, ha fallecido a los 94 años de edad en Estocolmo, donde residió más de 30 años en un asombroso anonimato.
Comenzó a los siete años sus estudios de piano, que alternaba con intervenciones en agrupaciones escolares en las que cantaba y tocaba las maracas. Con la mayoría de edad se trasladó a La Habana para ingresar en el conservatorio, a la vez que se ganaba la vida ‘pelando papas’ en un restaurante chino.
En 1948, tras un viaje a Haití que marcará toda su trayectoria musical, su carrera tomó impulso al ingresar en el legendario Club ‘Tropicana’, donde permaneció hasta 1957 como pianista y arreglista residente en la orquesta de Armando Romeu.
Tras el triunfo de la Revolución decidió irse de Cuba a México y después a Estados Unidos para acabar recalando en Europa. Fue siempre duro con el nuevo sistema y con quienes derribaron la dictadura de Fulgencio Batista hasta el punto de que nunca quiso volver a su país natal.
Vivió medio retirado hasta que en 1994, con 76 años, gracias al apoyo de Paquito D’Rivera el maestro volvió a los estudios de grabación con Bebo rides again. Unos años después trabó amistad con el director de cine Fernando Trueba e inició una fructífera colaboración que llega hasta la actualidad, con películas documentales como ‘Calle 54’ (2000) o ‘El milagro de Candeal’ (2004) y discos como ‘El arte del sabor’ (2001) o ‘Bebo de Cuba’ (2005).
Esta última época de su carrera, que tuvo un punto álgido con el disco’Lágrimas negras’ (2004), grabado con Diego el Cigala, ha estado marcada por los reconocimientos y los premios al artista cubano, entre los que destacan varios Grammy. En 2008 se despidió de los escenarios.
En 2010 fue galardonado con el Premio Latino de Honor en la XIV edición de los Premios de la Música por la SGAE.
Sin Bebo Valdés sería harto difícil explicar la génesis y evolución del jazz latino, un género que hoy por hoy se trata de tú a tú con las corrientes más clásicas, entre otras razones porque existen músicos como él, con su ambición creativa y su talento interpretativo.






