Los incendios forestales que devastaron los montes gallegos durante este verano no son otra cosa que una muestra más de la voluntad de los grandes poderes económicos capitalistas por desmantelar el medio rural, con la ayuda de una Administración Pública doblegada a sus intereses. La causa del fuego que arrasó miles de hectáreas en lugares como Cualedro, A Fonsagrada, Negreira, Carnota, Muxía, Laxe, Outes o Gondomar, son principalmente políticas y económicas.
Es suficiente con fijarnos en que, por poner dos ejemplos, Gondomar y A Fonsagrada son dos municipios en los que están proyectadas prospecciones o explotaciones megamineras que condenarían a su población a un panorama de expolio y depresión similar al proyectado para Cabana de Bergantiños. A esto se le puede juntar los intereses de las industrias de madera triturada y pasta de celulosa, así como el de compañías energéticas que se valen del descenso del valor del producto o del suelo para poder hacer negocio a costa de la desgracia del rural.
Estremece ver cómo las llamas se esparcen rozando las casas, poniendo en peligro la vida de muchas personas, mientras que la privatización y la desinversión en servicios contra incendios hacen casi imposible detener su avance. Además, el abandono del medio rural causado por la presión económica del capitalismo y la introducción de especies foráneas, que únicamente atienden al interés económico de las multinacionales madereras, agudiza gravemente la situación.
Las reivindicaciones de los y las jóvenes comunistas en esta materia no pueden quedarse, como es el caso de la mayoría, en una triste defensa del medio ambiente o en una insignificante oposición a los incendios en sí. Desde la Xuventude Comunista apostamos por un cambio en el modelo productivo para el medio rural que asegure el futuro de éste, creando de nuevo un tejido económico estable y sostenible, así como una red de servicios públicos que cubra satisfactoriamente todas las necesidades de su población. Un cambio que tiene que darse en las calles, a través de la organización y de la lucha; formulando respuestas fuertes y propuestas firmes a los problemas del medio rural, deteniendo los ataques del capital y sus servidores, conquistando nuestro futuro.
¡Todas y todos en pie de lucha por el futuro de nuestro medio rural!







