Entrevista con el actor que ha fijado recientemente su residencia en Cuba

Willy Toledo: «Cuba es la decana de todos los movimientos sociales y políticos de América Latina»

En el marco de la Fiesta del PCE, nos encontramos con el actor y activista Guillermo “Willy” Toledo que participaba, entre otras cosas, en la presentación del libro de Pascual Serrano La comunicación jibarizada. Recién llegado de La Habana, donde ha establecido su residencia permanente, conversó con Mundo Obrero sobre su nueva vida en Cuba,…

Mundo Obrero: ¿Cuantas veces te han dicho “vete a Cuba”?

Willy Toledo: Pues ni me acuerdo. Cada vez que abro la boca sobre Cuba me dicen: “¿Por que no te vas a vivir allí?” Miles, por la calle, en los medios, la gente, por todas partes…

M.O: Desde que se dio a conocer que marchabas a vivir a Cuba, los medios ha vertido informaciones sobre tus lujosas condiciones de vida

W.T: Si, tras quedarse sin argumentos su siguiente campaña ha sido decir que yo iba a vivir en una mansión con piscina, con chófer, con cocineros y mayordomos. A mí me da igual, que digan lo que tengan que decir. Es su trabajo y ellos están ahí para eso. Cuanto antes la mayor parte de la clase trabajadora se de cuenta y se conciencie de que esta gente está ahí para decir eso, para mentir, tergiversar, y distorsionar la realidad, pues mejor nos irá. Cuanto más radicales, más bestias y más mentirosos sean, quizás llegaremos a un punto en el que la gente abra los ojos de una puñetera vez y se de cuenta de que no solo La Razón o Intereconomía o El Mundo o La Gaceta están mintiéndonos continuamente desde el primero hasta el último segundo de un telediario o desde la primera a la última página de un periódico. También desde El País, La Sexta, Telecinco, La Cuatro… en fin, todos los medios de comunicación a los que todo el mundo tiene acceso, fundamentalmente televisiones y periódicos, radios también: la Ser, La COPE, en fin…

Cuanto antes nos demos cuenta quienes son y para quién trabajar y que sistema están defendiendo, antes conseguiremos lo que estamos buscando.

M.O: Son muchos los movimientos sociales y las organizaciones políticas que critican la falta de democracia en el modelo político español

WT: Bueno, que no hay democracia lo llevo diciendo yo y muchas personas más a lo largo de los años. Hay algo que creo que ha cambiado y que está muy bien que consiste en que hace tres o cuatro años los que sosteníamos esas afirmaciones nos llamaban locos y radicales, extremistas, “la extrema izquierda”, etc… Por fin hay un significativo número de personas que están cambiando su opinión sobre el sistema político en el que vivimos y sobre los medios de comunicación que sufrimos.

M.O: ¿Cómo valoras los procesos políticos en América Latina y el Caribe?

En Latinoamérica están pasando muchas cosas, muchos procesos abiertos, muchos procesos en crecimiento que apoyar y reforzar y con los que colaborar. En mi caso, de manera muy humilde, pero colaborar con lo que sea.

Cuba es la decana de todos estos movimientos. Yo he dicho siempre que sin Cuba o sin Fidel, Raúl, El Che o sin Camilo, no hubieran existido Mújica, Chávez, Evo o Correa. Sin el ejemplo de la Revolución Cubana probablemente no estaría sucediendo todo lo que está sucediendo en Latinoamérica. Han tardado cincuenta años, no pasa nada, ya están aquí y están moviéndose. Están planteando alternativas al sistema hegemónico neoliberal capitalista y creo que es un momento estupendo para estar allí.

Por eso me he ido a vivir allí. Tengo mi centro en La Habana y mi epicentro en El Vedado y todos mis satélites están en todo Latinoamérica. Están moviéndome mucho por allí.

M.O: Bueno… Lo de la mansión y el yate ¿cómo va?

WT: No, desgraciadamente no tengo ni mansión, ni piscina, ni mayordomo ni chófer. Vivo allí de alquiler en una casa y, por supuesto, dada mi situación económica vivo mejor que muchos de los cubanos pero también vivo peor de lo que yo vivía cuando vivía en Madrid.

M.O: ¿Qué proyectos estás desarrollando en la actualidad desde Cuba?

WT: Allí tengo un montón de proyectos. Estoy colaborando con el ICAP, el Instituto Cubanos de Amistad con los Pueblos en el asunto de Los Cinco. Estoy intentando poner en marcha un proyecto de un centro de cultura en La Habana que, más o menos, va tirando para adelante. Igual que vivía en Madrid, vivo allí.

Estoy en movimiento por Latinoamérica, también, a nivel profesional; Colombia, Argentina, Chile, México, que son los países que tienen una fuerte industria de producción cinematográfica, televisiva, etc., y compartiendo y conociendo a decenas y decenas de personas, de hombres y mujeres, realmente increíbles en La Habana porque allí viven desde los propios cubanos hasta cientos de exiliados políticos, represaliados, gente escondida que están siendo perseguida en sus países y estoy teniendo la posibilidad de conocerlos a muchos de ellos. Eso es lo que a mí me llena, me alimenta y me da energía para seguir. Cuando ves las vidas que han vivido los activistas políticos de la izquierda en Latinoamérica, independientemente de los cientos de miles que han sido asesinados por decir la mitad de lo que yo he dicho, te das cuenta realmente de lo que es el activismo político y las consecuencias que tiene para según quienes y según que lugares del planeta.

M.O: Participas en la Fiesta del PCE en la presentación del libro de Pascual Serrano “La comunicación jibarizada”…

WT: Sí, el libro de Pascual habla del problema que conllevan las redes sociales respecto a la comunicación y al activismo político. El peligro que tiene la patraña que se difundió, por ejemplo en España, cuando el pueblo egipcio decidió de una vez por todas levantarse y ocupar la Plaza Tahrir durante meses. El peligro que corremos de creernos las informaciones de los medios oficiales que nos decían que un grupo de estudiantes de clase media egipcios, por medio de Facebook y Twitter, habían conseguido todo lo que veíamos en esas imágenes de la Plaza Tahrir obviando todo el proceso reflexivo que tenemos que hacer para saber de donde venía esa movilización que hizo que cientos de miles de hombres y mujeres egipcios se plantaran en la Plaza Tahrir. Obviando todo el pasado y todos los antecedentes de la lucha política de clase obrera egipcia, fundamentalmente de las mujeres trabajadoras que empezaron con unas huelgas salvajes en las industrias del textil y que salieron a la calle al grito de “aquí están las mujeres, ¿Dónde estáis los hombres?”.

Todo ese proceso político de pequeñas huelgas que fueron ampliándose, de lucha política, de represión, se resume al final en un grupo de estudiantes de clase media que a través de Facebook y Twitter han conseguido todo esto.

El peligro que conlleva, como también nos demuestran las movilizaciones en Egipto o en Túnez, es que lleguemos a confiar tanto en Twitter o Facebook para movilizarnos, que llega un momento en el que el poder, los poderosos que tienen en su mano el activar o desactivar Internet nos pueden dejar a oscuras de un minuto para otro como sucedió en estos dos países.

El libro previene sobre todas estas cosas y por supuesto, da por hecho que son muy beneficiosas y que debemos seguir usándolas. Como Pascual ha dicho en la presentación, “igual que no debemos estar dispuestos en dejarles solo a ellos las armas, tampoco tenemos que estar dispuestos a dejar en sus manos las armas de comunicación social que son las redes sociales.

M.O: Pascual Serrano advierte que la simplificación de las informaciones puede contribuir a los procesos de desinformación.

WT: Lo que dice Pascual en el libro es que el 15M se nutría mucho de decenas, cuando no cientos de mensajes absolutamente jibarizados y que en muchos casos ayudaban a desviar la atención. Eran muy graciosos, muy simpáticos. Yo recuerdo algunos como “si viene la Policía, sacad las uvas y haceros los despistados”. Era muy divertido y gracioso pero al final carece en absoluto de contenido político y de una mínima reflexión sobre lo que está sucediendo.

M.O ¿Queda algo por decir del 15M?

W.T: 15M… hay mucho que hablar sobre el 15M. Muchas cosas positivas que se han sacado y muchas cosas negativas que muchos denunciábamos o sobre las que muchos advertíamos en su momento que se han demostrado reales.

M.O: ¿Que tal la Fiesta del PCE?

WT: Pues yo llevo viniendo a la fiesta del PCE desde la primera fiesta que no recuerdo bien si fue en el 78 o 79, no lo recuerdo muy bien. Desde que era en la Casa de Campo. Recuerdo que era un lugar de encuentro. Te das un paseo por aquí y no paras de saludar a gente a camaradas, a compañeros y compañeras… en fin, creo que es un lugar importante para reunirnos, para seguir debatiendo y para divertirnos también porque, aunque parezca mentira, a los rojos nos gusta también bebernos unas cuantas cervezas.

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