“Es un deber de la izquierda conocer y comprender la enseñanza del gobierno de Unidad Popular chileno”. Así comenzaba la primera de las tres sesiones del seminario internacional sobre Salvador Allende que se realizó en la Fiesta del PCE durante tres días, y que concluyó el domingo con el gran homenaje en el escenario central clausurado con un concierto del mítico grupo Quilapayún. Un homenaje extendido a todos los que crearon la experiencia de la Unidad Popular, a los asesinados, a los desaparecidos, a los torturados y a todos los que lucharon contra una de las dictaduras más sangrientas del continente latinoamericano.
Maite Mola, vicepresidenta del Partido de la Izquierda Europea (promotor del seminario junto al Foro de Sao Paulo) y responsable de internacional del PCE, abrió el acto celebrado a raíz del 40 aniversario del golpe de Estado en Chile y la muerte del Presidente Salvador Allende “que frustra una de las experiencias más emocionantes vivida en América Latina”.
Obey Ament, del Partido Comunista Francés y responsable de América Latina en el PIE, señaló que hay que poner en contexto la situación de la época para comprender en toda su magnitud la importancia de la experiencia de Allende. Pretendían hacer un cambio en el marco del estado burgués, unir al pueblo y apoyándose en las instituciones burguesas y en la situación internacional, lograr la acumulación de fuerzas, considerando que venían con experiencias de lucha unitaria de décadas. Visto desde la perspectiva de hoy, vemos cómo los gobiernos de América Latina retoman los objetivos del gobierno de Allende y vemos también cómo las derechas actúan igual.
Desde el Foro de Sao Paulo, Iole Iliade, rememoró el primer discurso de Allende con su teoría de la vía chilena al socialismo, y también que ganó en un momento álgido de la lucha de clases y con la burguesía muy dividida en la que la Unidad Popular sólo obtuvo un tercio de los votos y no hubiera gobernado de haber existido una segunda vuelta.
También rememoró el nefasto resultado de la negociación en la que el presidente se comprometía a no cambiar ni a las fuerzas armadas ni al sistema judicial y las consecuencias que esto tuvo. Una cosa que aprendimos, dijo, es que llegar al gobierno no es tener el poder. Hablando sobre el presente y el futuro, Iole analizó detalladamente las enseñanzas que dejó la experiencia chilena y explicó que 40 años después del golpe imperialista, la mayoría de los gobiernos de América Latina y parte de los de América Central tienen al frente fuerzas de izquierda, muchas declaradamente socialistas, que han llegado al gobierno por la vía electoral. Concluyó expresando el deseo de que el mejor homenaje que podemos hacer a Allende es que las experiencias que tenemos en marcha en América Latina salgan victoriosas.
Finalmente, Willy Meyer, de la dirección federal de IU y eurodiputado del GUE y Jorge Grela miembro de la Coordinadora de la Secretaría Europea del Foro de Sao Paulo, analizaron los peligros que tienen los actuales procesos latinoamericanos así como, según la experiencia chilena de la Unidad Popular, mecanismos de defensa de dichos procesos.







