Intervinieron Francisco Erice (profesor de Historia Contemporánea y coordinador de la Sección de Historia de la FIM) y Lisardo Suárez (minero, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Asturias). Erice analizó algunas de las características del proceso insurreccional del Octubre asturiano, su contexto internacional y su marco nacional, subrayando la necesidad de evocar el acontecimiento en una doble clave: desde la memoria colectiva (integrándolo en la tradición revolucionaria del movimiento obrero y la izquierda española y evocando el impulso heroico de quienes intentaron “asaltar el cielo”) y desde la historia (analizando críticamente los aciertos y los errores de preparación y organización). Señaló la importancia del Octubre asturiano como factor movilizador en acontecimientos posteriores (como las huelga de 1962) e incluso su pervivencia en la memoria colectiva de las luchas mineras en general hasta la actualidad. También recordó que, pese a la derrota momentánea, el Octubre asturiano abrió paso a la gran alianza antifascista del frente popular, siendo ése seguramente su mayor logro.
Lisardo Suárez comenzó evocando su memoria familiar, como hijo y nieto de comunistas, y en particular glosando con admiración la figura de su abuelo, combatiente en Octubre de 1934, y de su abuela, cuidando entretanto de la casa y de hijo recién nacido. Señaló que los ideales revolucionarios de la clase obrera seguían intactos y recordó, emocionado y pidiendo un minuto de silencio, a quienes murieron por la causa de los trabajadores. No basta –añadió- con reformar el capitalismo; hay que transformar la sociedad. Se refirió también a la lucha de los mineros españoles y algunos de sus episodios recientes, haciendo hincapié en la necesidad de la unidad y la organización, sin las cuales es imposible avanzar; haciendo alusión, asimismo, a la participación de los mineros del Este de Ucrania en la lucha contra el régimen fascista o semifascista del país impuesto con la ayuda de las potencias occidentales. La lucha de la clase trabajadora, hoy como ayer, sigue siendo imprescindible.
El acto concluyó con la intervención de varios asistentes y un breve debate.







