Hoy Mario Isea, embajador de la República Bolivariana de Venezuela en España, ha dado una rueda de prensa ante las sanciones anunciadas por Obama e impuestas unilateralmente por EEUU a Venezuela.
En un “acto de suma gravedad sin precedentes, Obama continúa con una política injerencista sirviendo a los intereses de la industria militar” ha remarcado el embajador. Sin importar el signo político de la presidencia que ocupe la Casa Blanca, vivimos una constante injerencia por parte de los Estados Unidos desde la elección de Hugo Chávez como presidente que nos recuerda al infausto caso de Salvador Allende, amenazado por Kissinger y Nixon hasta antes de alcanzar la presidencia de Chile. Con estas sanciones los Estados Unidos apoyan a la extrema derecha venezolana incluso más que la propia derecha venezolana.
En palabras de Isea, “parece que molesta mucho que el gobierno legítimo de Venezuela esté basado en defender los derechos humanos desde una perspectiva puramente humanista, incluso tenemos dación en pago y la figura revocatoria de mandatos y leyes por voluntad popular, única en el mundo. Tenemos medidas populares y servicios para todo el mundo. Entendemos que no sea un modelo del agrado de Norteamérica”
“Venezuela ha soportado acciones desestabilizadoras estos dos años, primero violentamente, luego económicas, por lo que hacemos un llamamiento a la Paz, recordando que todas las fuerzas políticas del país aceptan la Constitución venezolana como marco de acuerdo común. Pero estas acciones unilaterales por parte de Obama desincentivan el diálogo. Estoy aquí para recordarles que recientemente los víctimas de la guarimba violenta callejera han pedido ser escuchadas en el Senado español”. Los senadores Mariscal e Iglesias, de la Izquierda Plural presentaron petición al respecto ayer 10 de marzo, en la alta cámara parlamentaria.
Mario Isea enfatiza que no se va a impedir que el estado de derecho actúe plegándose a los intereses de una minoría violenta que no acepta la normalidad democrática. El modelo que queremos construir en Venezuela es un modelo de inversión social, no de gasto social. Pedimos respeto para realizarlo en paz y que dejen de alentar los intentos desestabilizadores y golpistas desde el exterior.
Por otro lado, la embajada respeta los debates que se den en los ámbitos parlamentarios mundiales, pero a la vez pide respeto, por ejemplo a la Eurocámara, que esta misma tarde debate la cuestión venezolana: “Que la Eurocámara conozca el modelo antes de debatir y se alcance una resolución equilibrada que no esté aleccionada y sesgada únicamente por la derecha opositora. Respetamos las decisiones de la Unión Europea pero exigimos se respete nuestra independencia” alertó ante los medios.
“No aceptamos legitimidad democrática de un estado que mantiene prisiones ilegales como Guantánamo por todo el globo. Si no fuera tan serio, se podría calificar de un chiste que para la mayor potencia militar y nuclear del mundo, Venezuela sea una amenaza” finalizó el embajador.







