Entrevista al Secretario Político de Agrupación de Partido, más joven de Andalucía

Pedro J. Carrero: “Reconozco en el PCE un partido que, desde sus inicios, ha luchado en la calle, al lado de las personas”

«Veo a ricos cada vez más ricos y a pobres más pobres. Y eso no lo podemos tolerar».

Pedro Jesús Carrero González @pedro11c es el Secretario Político de la Agrupación del PCA en Puerto Serrano (Cádiz) desde 2014. Con 22 años, es el Secretario Político de Agrupación más joven de Andalucía y probablemente, como a él mismo le gusta apuntar, el más joven de España. Estudiante de Historia en la Universidad de Sevilla,…

Mundo Obrero: ¿Qué le ha llevado a militar en el PCE?
Pedro Carrero:
Vengo de una familia de tradición obrera y de izquierdas que, desde siempre, se ha dedicado al campo. Mi abuelo luchó en la Guerra Civil y me contó muchas veces sus terribles experiencias en la batalla, cómo fue posible que el fascismo acabara con un gobierno elegido de forma democrática. Posteriormente fue alguien muy pegado al sindicalismo en mi pueblo, Puerto Serrano, hasta sus últimos días. Mi padre ha sido concejal de IU y mi hermano lo es actualmente. Me educaron sin inculcar en mis valores el egoísmo y el individualismo, me enseñaron a pensar antes en el bienestar general que el propio. Yo, como estudiante de Historia y criado en este seno de lucha proletaria, después de conocer la trayectoria del PCE y demás partidos comunistas del mundo, he visto en el Partido el instrumento único capaz de crear las condiciones necesarias para la instauración del socialismo.

Cuando se habla de transparencia, justicia, unión, derechos, etc, reconozco en el PCE un partido que, desde sus inicios, ha luchado en la calle, al lado de las personas, y no desde un escenario situado sobre las personas. La política de izquierdas se hace en las calles de los pueblos y de las ciudades. Ésta es una de las causas por las que decidí afiliarme al PCE, por su trayectoria e historia. Lo considero un partido sólido, compacto, renovador y, sobre todo, democrático. Así me lo demostraron en el XI Congreso del PCAndaluz. Y, personalmente, quiero contribuir a que sigamos sumando desde las bases por hacer la Revolución desde abajo, con las personas, y destruir los cimientos del sistema capitalista.

M.O.: ¿Qué valores o cualidades cree que puede aportar alguien tan joven a la política y a la lucha social?
P.C.:
En mi pueblo se formó, recientemente, un nuevo Comité Local después de más de veinte años desaparecido. Me uní lo más rápido posible a la iniciativa y al final decidí presentarme a la Secretaría Local, cargo que obtuve por unanimidad, algo por lo que no puedo dejar de estar muy agradecido a la militancia. Desde ahí, continuaré fomentando la lucha con todas mis fuerzas.

Tengo 22 años, obviamente no podría aportar experiencia, pero sí tengo conocimientos de cómo se han llevado a cabo anteriormente las cosas. La gran mayoría de las veces solo se quiere mirar hacia el futuro, pero ¿qué hay del pasado? Tenemos que aprender de los errores para convertirlos en éxitos. Las ideas políticas se renuevan cada día, generación tras generación. No quiero decir con esto que haya que renovar el fundamento y las bases políticas del partido, pero cada grupo o generación va ligada a su tiempo y a la exigencia que éste les pone sobre la mesa. Siempre se necesitarán a los camaradas veteranos para aprender de ellos, nos harán de guías y mutuamente nos necesitaremos para dar nuestra percepción de la realidad. Pero también es muy relevante contar con gente que tiene otra concepción del mundo, que se ha educado políticamente en un contexto nuevo, con sus propios condicionantes.

En cuanto a mis valores, me resulta imposible hablar de mí mismo en esos términos. Deben de hacerlo gente que observe mi trayectoria dentro y fuera del partido. En cualquier caso, aportaré trabajo y compromiso sin medida.

M.O.: ¿Qué valoración hace de la situación política, económica y social?
P.C.:
El modelo del bipartidismo en España está caduco. Lo vivimos día a día. Esto se está acabando. Los dos partidos que han venido gobernando España desde las Transición o Pacto, no se diferencian en nada, hacen las mismas políticas de sumisión a la Troika y al capital. PP y PSOE han hecho y desecho a su antojo, beneficiando a una minoría e ignorando por norma la prioridad del bien común que se merece la ciudadanía. Una ley electoral obsoleta, los cambios en la Constitución y la sucesión de la jefatura del Estado hacen pensar al ciudadano “¿qué pinto yo aquí?”. Vivimos en una especie de ‘dictablanda’ bipartita en la que solo cambia el nombre y el color del logotipo de dos partidos que básicamente se construyen sobre un mismo principio: el capitalismo feroz.

Continuamente nos venden una falsa recuperación económica, hablan de crecimiento, hablan de bajada del desempleo, pero hay que leer entre líneas; precariedad, contratos temporales, sueldos míseros, reforma laboral, recortes a la autonomía municipal ¿Y qué hay de la corrupción de PP y PSOE? Se callan. Estamos incluidos en un engranaje al que llamamos sistema, el engranaje funciona por piezas, por países. Y no habrá ningún país que se recupere totalmente de la crisis solo, todos flotan a la vez o todos se hunden al mismo tiempo. Por tanto, la recuperación que nos venden día a día los medios capitalistas es errónea y maquillada. El sistema funciona así. Nuestro objetivo es destruir el capitalismo, no transformarlo. Será posible con la participación ciudadana y con un discurso no sólo alto, sino también claro.

Observo a una ciudadanía, a un pueblo, cada vez es más explotado, que está siendo retrotraído a empujones hacia una suerte de ‘franquismo light’, con una Ley Mordaza que no es más que represión, unas condiciones laborales propias del feudalismo, unas tasas de inmigración hacia otros países de Europa que recuerdan a las de antaño y una ley del aborto que quita el derecho de decidir a las mujeres (uno de los pilares de la revolución). En definitiva, veo a ricos cada vez más ricos y a pobres más pobres. Y eso no lo podemos tolerar.

M.O.: ¿Cómo convencería a otros jóvenes de que el compromiso es imprescindible para cambiar el sistema?
P.C.:
Quizás una de las cosas más difíciles actualmente sea la de convencer a la juventud, más que al ciudadano en general. La gran mayoría de la juventud está desinteresada, desencantada de la política y, sobre todo, con una sangrante falta de esperanzas en el futuro. Se piensa más en “¿de qué haré la botellona?” que del “¿qué podemos hacer para cambiar nuestro contexto social?”. Es cierto que existen numerosos colectivos de jóvenes, ya sean políticos, vecinales, ecologistas, etc, que sí luchan por hacer que la situación cambie, que aportan su grano de arena al desarrollo de nuestra idea y acercan el objetivo final. Pero, por desgracia, grupos así siguen siendo una gran minoría en términos estrictamente proporcionales.

La juventud debe firmar un compromiso social que nos atañe a nosotros mismos, pues el futuro que se acerca a gran velocidad es el nuestro. Por eso hay que luchar para que sea lo más justo posible.

Cada vez nos restringen más, ahora el PP, las facilidades para estudiar, nos recortan en educación y sanidad e invierten los réditos en el rescate de la banca. ¿Cuántos jóvenes tienen que abandonar los estudios por los recortes? Miles. ¿Cuántos inmigran a otros países en busca de oportunidades? Miles. Las huelgas de estudiantes contra el ministro Wert y otros colectivos aumentan, los partidos como PP y PSOE hacen oídos sordos, encerrados en sus mundos particulares y atendiendo sólo a sus propias cavernas mediáticas. El pueblo es el que debería tener la voz y el mando de las decisiones siempre. Animo a los jóvenes a llenar las calles, a hacer políticas sociales y revolucionarias, y como no, a afiliarse a la UJCE y PCE. Somos necesarios, compañeros y compañeras.

M.O.: ¿Cuáles son sus figuras políticas de referencia?.
P.C.:
Toda persona tiene unos ídolos, todo luchador una inspiración. La mía tiene dos nombres: Julio Anguita y Fidel Castro, a los que sólo podría añadir el de Pasionaria.

A Julio tuve la oportunidad de escucharle en la facultad de Geografía e Historia de Sevilla, en la que estudio. Me inspiro en él, no por su discurso (qué también), sino por su ejemplo y honestidad. Hace llegar al pueblo un mensaje claro y verdadero para que el pueblo perciba por sí mismo lo que realmente es el capitalismo. Yo le veo como un hombre de la calle, cercano a nosotros, no como otros líderes a los que solo ves en los escenarios. A Julio lo sientes contigo. Simplemente es persona.

Y, en cuanto al Comandante Fidel Castro, un líder controvertido para quien no entiende las condiciones de la Revolución Cubana, sólo puedo decir que la historia le absolverá. El mundo y las conquistas sociales le deben más de lo que se pueda pensar. Hay que entender que no es fácil vivir al lado de los imperialistas de EEUU y valorar cómo ha sabido resistir durante más de cincuenta años el bloqueo ilegal e inhumano de los yankees. La sociedad tiene una deuda pendiente con él y aunque quizás discrepo con algunos aspectos de su trayectoria, firmo las palabras de Julio Anguita: compartiría sin dudarlo la trinchera con él. Espero poder viajar a Cuba algún día y hacer realidad el sueño de conocerle.

Y tampoco me gustaría olvidarme de Dolores, Pasionaria. Nos dejó mucho antes de que yo naciese, pero no hay una asamblea en la que no se diga su nombre. Honestamente, creo que Dolores vive. Por otra parte admiro a Alberto Garzón, al igual que al camarada Javier Parra, de la Comunidad Valenciana, otro ejemplo a seguir por su excelente trabajo y compromiso.

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