#ElMuroSeVinoAbajo

Pink Floyd, Palestina

‘Derriben el Muro Israelí’, llevaba por título la carta que en 2011 escribió Roger Waters, un durísimo alegato que denunciaba “el control abominable y draconiano que Israel ejerce sobre los palestinos”, así como sus “políticas racistas y coloniales”.
Roger Waters, le canta a Palestina y denuncia el Bloqueo de Gaza

“Volviendo la cara
a los débiles y oprimidos;
y las palabras que dicen
y que no entendemos
‘No pienses que aquello que les pasa
es solo un problema de sufrimientos ajenos’“

(‘Volviendo la cara’, Pink Floyd)

Lo confieso, cada equis tiempo recaigo en Pink Floyd; soy un ‘viejuno’ al que se le da muy bien encontrar excusas para volver a la compañía de, a la postre, una de las bandas más influyentes en la historia del rock. Pero no solo me interesa su música; también me suscita una enorme curiosidad su vida como grupo, sus orígenes ya turbulentos y atados de forma permanente al fantasma de Syd Barret, el genio imposible al que tuvieron que “sacrificar”. Admiro su búsqueda constante y su evolución en ese territorio, engañoso y escurridizo casi siempre, que es el de la creación.

¿Y de qué forma encajar este asunto en una columna de Mundo Obrero que no va firmada por nuestro admirado Fernando Blanco, fino y apasionado cronista musical? Bien, ya he advertido líneas arriba sobre mi facilitad para cierto tipo de coartadas, que en esta ocasión me las facilita -¡ahí es nada!- la causa palestina, en unos días pródigos en noticias. Así, la firma en el Vaticano entre la Santa Sede y el Estado de Palestina de su primer acuerdo, negociado por 15 años o también el abordaje armado por parte de la Marina de guerra israelí al barco ‘Marianne’, de la llamada ‘III Flotilla de la Libertad’, que navegaba rumbo a Gaza en misión solidaria.

Buscando en internet algún tipo de documentación, me asaltó una referencia de finales de 2013 que recogía declaraciones del legendario líder de Pink Floyd, Roger Waters, en las que denunciaba la política del gobierno de Israel en contra de Palestina y comparándola con los métodos de la Alemania nazi. «La ocupación, la limpieza étnica y el sistemático apartheid racista llevado a cabo por el régimen israelí es inaceptable», decía Waters en una entrevista. El músico, muy activo en su crítica de la política judía en los territorios ocupados de Gaza y Cisjordania, ha realizado campañas enviando cartas a diferentes músicos para que apoyaran un boicot contra Israel. Incluso Stevie Wonder canceló un concierto en diciembre de 2012, donde iba a actuar en la cena de gala de las Fuerzas Armadas israelíes, tras recibir una carta de Waters.

Sus palabras provocaron la respuesta de personalidades judías, como el rabino estadounidense Shmuley Boteach. Por su parte, George Roger Waters (es su nombre entero), hijo de un maestro de escuela y miembro del Partido Comunista (1), que murió en combate durante la batalla de Anzio, Italia, en febrero de 1944 (cuando el músico contaba pocos meses de edad), contraatacó valorando que el gobierno de EEUU ha estado permanentemente influido por la «máquina de propaganda» israelí. «El lobby judío es extraordinariamente poderoso», agregó.

Una causa solidaria fue la razón que obró el milagro de que los Pink Floyd (David Gilmour, Nick Mason, Richard Wright y Roger Waters) tocaran juntos de nuevo. Fue en julio de 2005 en el marco del ‘Live 8’, a la postre, una serie de conciertos que se celebraron simultáneamente en distintos puntos del mundo, para concienciar a la gente y presionar a los gobernantes del llamado G-8 con el objetivo de erradicar la pobreza. Después de 24 años separados y de largas disputas judiciales, los cuatro integrantes de Pink Floyd se volvieron a reunir por última vez para tocar en el londinense Hyde Park. Fueron 23 minutos gloriosos, los más vistos de todo el evento. (2)

Pero hubo otras apariciones inverosímiles, si tenemos en cuenta las malas relaciones entre sus líderes. Para colaborar con la causa palestina, Roger Waters y David Gilmour, los dos principales artífices vivos de Pink Floyd, en julio de 2010 volvieron a reunirse en Gran Bretaña ante 200 selectos invitados en una gala para recaudar fondos destinados a la Hoping Foundation for Palestinians in the Next Generation. La suma de la recaudación ascendió 350 mil libras esterlinas. (3)

‘Derriben el Muro Israelí’, llevaba por título la carta que en 2011 escribió Roger Waters, era un durísimo alegato que denunciaba “el control abominable y draconiano que Israel ejerce sobre los palestinos”, así como sus “políticas racistas y coloniales”. Un año antes, el creador de Another Brick in the Wall (Otro ladrillo en el muro) había dedicado a Palestina una versión del himno del Movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, We Shall Overcome (Venceremos), que en uno de sus versos proclama: “Juntos vamos a derribar los muros de la prisión”. (4)

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NOTAS

(1) https://www.youtube.com/watch?v=MkHkG0Nl5Vw

(2) https://www.youtube.com/watch?v=xVQTKSWULu8

(3) https://www.youtube.com/watch?v=WiuSKsrvjSU

(4) https://www.youtube.com/watch?v=dTkP8DsKaJo

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