Ecuador, país ya víctima de graves violaciones ocasionada por la compañía Chevron-Texaco, ha sufrido un enorme desastre con el terremoto de los pasado días.

La izquierda europea y de América latina y el Caribe, queremos mostrar no sólo una solidaridad fría y protocolaria, sino la promesa de que vamos a estar con el pueblo de Ecuador y con su gobierno, rescatando el espíritu de las Brigadas Internacionales y siguiendo el ejemplo de Venezuela, que a pesar de las dificultades económicas y las agresiones exteriores que atraviesa el país, fue el primer país de donde salió el primer avión, el Simón Bolivar, con ayuda humanitaria y un grupo de 28 rescatistas que ya llevan días apoyando las tareas de rescate en Pedernales, ese es el país, Venezuela, que según EE.UU. es una amenaza para su seguridad nacional y su política exterior…

Esa es la Venezuela de Chávez, generosa aún en periodos de dificultad, solidaria con hechos, como lo fue el Comandante Hugo Chávez, generoso y solidario, quién siempre vivirá entre nosotros.

Quiero también en estos días nefastos, trasladar un breve saludo a Dilma Roussef y al PT ya que en Brasil, la derecha que no se resignó con la victoria de Dilma en las presidenciales de 2014 tiene como objetivo hacerla caer y evitar toda posibilidad de retorno de la izquierda al gobierno.

Al igual que en Venezuela donde las dificultades creadas por la “guerra económica” que las clases dominantes libran contra la revolución bolivariana no han conseguido que los partidos de la izquierda venezolana se replieguen, sino que han asumido una actitud ofensiva que organiza la defensa de las conquistas realizadas en los últimos quince años.

La injerencia de Washington se ha concentrado en la ayuda material y financiera a la oposición y en las tentativas para aislar a la Revolución Bolivariana con campañas de desprestigio intentando crear la imagen de un país casi dictatorial favoreciendo a una oposición que recurrió al golpe de estado de 2002 y organiza hoy el sabotaje de la economía.

Y ahora vienen con la impúdica ley de Amnistía, agrediendo al pueblo venezolano, violando el Derecho Internacional, amenazando la democracia venezolana y la estabilidad de la región.

La posición de la UE y de la mayoría de los gobiernos europeos es de un vergonzoso seguidismo de EE.UU., como siempre, pero en este caso más insostenible que nunca. Países como España, con su Ley Mordaza del gobierno del PP, que permite de forma aleatoria y sin pruebas, detener a personas, impedir manifestaciones, encarcelar a manifestantes por presuntas agresiones, ese Gobierno antidemocrático, se permite el lujo de recibir las visitas de familiares de presos venezolanos condenados por participar en golpes de estado, asociación para delinquir, corrupción, incendios y daños a la propiedad pública, y llamarles presos políticos…

Una UE que firma un acuerdo degradante con Turquía sobre refugiados, cambiándolos por dinero, siendo Turquía un país presidido por un dictador que ha implementado una ley antiterrorista que le da a él mismo la posibilidad de meter en la cárcel por meses o años a políticos o periodistas por el mero hecho de ejercer la libertad de expresión. Yo soy la primera extranjera a la que Erdogan ha aplicado la ley antiterrorista por acudir a una manifestación en Estambul, según él, por haberle insultado llamándole ladrón.

Que no den lecciones a Venezuela, no tienen ninguna autoridad moral para hacerlo. Con esa ley que llaman de Amnistía, asesinos, ladrones y corruptos saldrían a la calle, mientras que en Europa se va a la cárcel por ejercer la libertad de expresión.

El Partido de la Izquierda Europea acompaña a la CELAC, UNASUR, Foro de Sao Paulo, ALBA…que han expresado ya su solidaridad ante la nueva agresión contra la Patria de Bolívar y de Hugo Chávez, y mostramos nuestro apoyo al Presidente Nicolás Maduro, y es por eso que hoy estamos aquí en esta jornada de Los pueblos unidos con Venezuela, apoyando hoy como siempre la justicia y la soberanía de los pueblos.

Juntos construimos en actos como el de hoy espacios de convergencia política que nos permitan estar a la altura de los desafíos de la época que vivimos hoy. Estos lazos solidarios están llamados a jugar un muy importante papel en esta batalla y en otras que tendremos que librar, en Europa contra el autoritarismo y contra los ataques contra la democracia y por la construcción de alternativas políticas de transformación progresista, y en América Latina y el Caribe contra la ofensiva de la derecha para desmantelar las conquistas democráticas y sociales de los pueblos.

Chávez vive, la lucha sigue. Viva la república bolivariana de Venezuela, Viva su Presidente, Nicolás Maduro.