Invertir en gasto público porque tiene un papel multiplicador y crea interrelaciones

Hacia una Conferencia Europea sobre la deuda para 2016

Propuestas del PIE para luchar contra la deuda utilizada como arma política contra los pueblos.
Foto: Gema Delgado

El Partido de la Izquierda Europea trabaja desde hace un año en la Alianza Contra la Austeridad y, desde hace aún más tiempo, en la construcción de una amplia alianza para combatir la troika y sus políticas neoliberales. El próximo año celebrará una Conferencia Europea sobre la deuda que empezó a caminar con un seminario, el pasado 11 de junio, para la preparación de dicha Conferencia.

El seminario, organizado por el Partido de la Izquierda Europea (PIE) y el Partido de Refundación Comunista (PRC) se celebró en Roma y fueron los italianos los que introdujeron e iniciaron la jornada de debate. Éste comenzó identificando la raíz del problema, su origen, de cómo convirtieron la deuda privada -que sirvió para rescatar a las instituciones financieras-, en deuda pública. Pero se habló sobre todo de cómo se utiliza la deuda como arma contra los pueblos y su uso político para legitimar la austeridad y explotar los compromisos contraídos en el proceso de endeudamiento.

Frente a esto, la responsable de economía del PRC, Roberta Fantozzi, en la introducción del seminario, planteó la necesidad de deconstruir la narrativa dominante y proponer alternativas. “Si cambiamos la terminología y el punto de vista dominante veremos los problemas desde otra perspectiva y podremos solucionarlos de forma diferente”. Y eso fue lo que se hizo durante toda la jornada. Se habló de darle la vuelta a la política fiscal, y de imprimir más dinero para invertir en un plan de creación de empleo a gran escala, de políticas fiscales progresivas, de construir un fuerte frente contra el Pacto Fiscal y de cómo coordinar las diferentes iniciativas que se plantean en Europa, porque la alternativa, según se debatió, tiene que ser a escala europea.

Los economistas italianos Giovanni Mazzetti y Louis Pandolfi, junto a los ponentes de la tarde pusieron sobre la mesa temas que tienen ya un largo recorrido, como la democratización del Banco Central Europeo y la necesidad de reestructurar la deuda y de acabar con la austeridad, que lejos de solucionar la crisis sólo globaliza la inestabilidad. Pero también se incorporaron otros temas como que la inflación nunca es un problema ya que hace que el dinero circule porque nadie quiere quedarse con él en el bolsillo para que no pierda valor. Y que lo que realmente hunde la economía es la deflación. En algún momento también se recordó que fue precisamente la deflacción la que allanó el camino de Hitler al poder. Y también se dijo que el capitalismo quiere la crisis porque sirve para dar una lección a los trabajadores y, además, si ésta no existiera, no habría intereses.

Todos coincidieron en que hay que invertir en gasto público porque tiene un papel multiplicador y crea interrelaciones. La crisis, se dijo, no es porque se hayan gastado los recursos sino por el tipo de relaciones. En esa línea, cuanto menos dinero se mueva menos trabajadores habrá.

También se ofrecieron perspectivas menos conocidas de la deuda, como que aunque se habla mucho de la deuda de Grecia, España y Portugal, todas ellas juntas sólo representan el 17% de la deuda europea (la mayoría la tiene España), con 1.403.552 millones de euros, mientras que la deuda de Francia, Alemania e Italia juntas suman casi el 70%. Y también que la mayoría de la deuda está en manos extranjeras, tres cuartos, en el caso italiano. Y que los beneficiarios son las empresas.

Propuestas para resolver el problema

El economista francés Frederic Boccara defendió que sólo hay una solución para hacer frente a la crisis financiera, y ahora al miedo a la deflación, y esa solución es crear dinero: “El Banco Central Europeo tiene que imprimir dinero para financiar los servicios públicos”. Hasta ahora el capitalismo usa el dinero para crear capital, para tener más dinero, pero no para invertirlo en desarrollo y en el beneficio de la gente. Explicó que hay que hacer una política monetaria no convencional.

Partió de que hace falta un nuevo tratado europeo, pero que esto llevará tiempo y mientras hay que actuar. ¿Cómo?, se preguntó. De varias formas: monetarizando la deuda; reduciéndola, cancelando los intereses, ya que parte de la deuda que se adquiere es para pagar los intereses; creando un Fondo Europeo para los Servicios Públicos; e invirtiendo en la producción de las empresas. El Fondo, añadió, podría crearse ya y financiaría directamente a los Estados para que cada país pueda desarrollar los servicios sociales a interés 0%.

Y también hay que ayudar a las empresas porque éstas son las que generan empleo. Se les ayudaría a un 0% de interés si crean trabajo y protegen el medioambiente. El dinero, argumentó, tiene que ir a la economía real y no a los mercados financieros.

De hecho, la cuestión, según explicó Gabriele Pastrello, es dónde poner el dinero: si en especulación, en inversión y producción o en consumo.

En la misma línea de Boccara, Stefano Candela expuso los principios del “Quantitative Easing for People”, que parte del principio de que el dinero tiene que ser para la gente y no para las instituciones financieras. El procedimiento es que el BCE cree dinero para comprar deuda a las instituciones financieras y que éstas den créditos a bajos intereses a la gente y a las empresas para aumentar la producción y reactivar la economía.

Desde España, Javier Navascués, argumentó que “la deuda es de los capitalistas, no de los trabajadores” e ilustró sobre las auditorías de deuda pública que se están desarrollando a nivel municipal en aquellos “ayuntamientos del cambio” como el de Madrid. En dichas auditorías están desenmascarando el origen de la deuda y la gente verá de dónde viene el problema. También habló de la explotación tributaria que se hace en la mayoría de los países capitalistas, donde los trabajadores pagan en exceso por lo que reciben.

El acento sindical lo puso Matthew Méaulle, del ETUC, quien explicó que la prioridad del sindicato europeo es luchar contra la austeridad y a favor de la inversión pública, ya que si el sector privado no hace su trabajo, el público tiene que intervenir.

Giorgos Chondros habló de la experiencia frustrante de luchar contra la austeridad en Grecia, y la necesidad de luchar juntos para evitar el aislamiento que vivieron, por ello defendió la Alianza contra la Austeridad como “un método de sobrevivencia” pidiendo concretar la teoría en la lucha cotidiana y partiendo de que “es inevitable cambiar Europa desde el interior”.

También habló de unificar las diferentes luchas contra la austeridad Martin Guenther, de Die Linke, en lo que llamó «construir campos de solidaridad». Una de esas luchas es precisamente la batalla contra el TTIP que se desarrolla con mucha fuerza en Alemania con una mayoría de gente contra el tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Alemania.

Fue la eurodiputada italiana por Tsipras-L’Altra Europa, Eleonora Forenza, quien explicó los detalles y consecuencias del TTIP, que como la deuda, es una “forma de privarnos de la soberanía”.

Paolo Ferrero, Secretario General del Partido RefundaciónComunista cerró el debate y Pierre Laurent clausuró la jornada con las conclusiones del seminario.

PAOLO FERRERO (PRC) LLAMA A DECONSTRUIR LA NARRACIÓN DE LA DEUDA

Paolo Ferrero, Secretario General del Partido de Refundación Comunista (PRC) fue el anfitrión del Seminario. Tras coordinar los debates de la jornada, cerró el turno de ponencias y mesas redondas con un llamamiento a la deconstrucción de la narración de la deuda y limpiar la mente de los discursos de que no hay dinero, “porque si nos dejamos lavar el cerebro con estas teorías no podremos ganar la batalla”.

Y una de las formas de esa deconstrucción del discurso neoliberal es aprovechar las contradicciones del neoliberalismo para abrir el debate y proponer alternativas. Dejó sobre la mesa algunas provocaciones del tipo de que si no hay dinero, por qué sí lo hay dinero para los ricos; o si hay dinero para los bancos por qué no hay dinero para la sanidad, puntos en los que el propio Banco Central Europeo entra en contradicciones.

El líder de Refundacione habló de la utilización de la deuda como pretexto para recortar servicios sociales y desmantelar el estado de bienestar, y también de cómo se está intentando imponer el neoliberalismo sin austeridad, y de cómo Renzi en Italia está aplicando políticas totalmente neoliberales destruyendo la educación pública, la sanidad, etc. actuando como si fuera una empresa.

Entonces Ferrero habló de alternativas: “Lo que podemos hacer desde cada país es actuar poniendo objetivos comunes del tipo de reivindicar un fondo para el empleo, evitando contradicciones entre los países”. Hoy, añadió, las luchas se dan en diferentes países y en diferentes tiempos. De lo que se trata, dijo Ferrero, es de cómo actuar conjuntamente. Puso un ejemplo para ilustrarlo: “Nuestro objetivo hoy no es una huelga general europea, sino apoyar a otros países que están en lucha para crear otra actitud entre los trabajadores”.

El líder de los comunistas italianos comenzó su intervención recordando cómo la inflación y la hiperinflación llevó a los alemanes a que votaran a favor de Hitler y por la abolición del Parlamento y advirtió del problema existente hoy con el auge del nacionalismo, el fascismo y la extrema derecha en Europa.

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