Falta menos de un mes para que el Partido de la Izquierda Europea celebre su V congreso. Será del 15 al 18 de diciembre en Berlín. Unos 300 delegados decidirán cuál será el proyecto político y las líneas de trabajo para los próximos años. También elegirán la nueva dirección que se responsabilizará de llevarlo a cabo.
Llevará por lema “Building Alliances” (Construyendo Alianzas), una declaración de intenciones que se concretará en la propuesta de crear un nuevo espacio político, lo más amplio posible, un Foro Europeo Anual.
Así lo explicó el presidente el PIE, Pierre Laurent, en el Comité Ejecutivo reunido en París a finales de octubre. Argumentó que estamos en una Europa que se debate entre el ultra-liberalismo y el incremento del populismo de derechas “Necesitamos ser muy ofensivos porque nuestros desafíos son muy considerables. Nuestro Congreso tiene que ir a la ofensiva por una alternativa de izquierdas (…) una ofensiva por la ruptura con la lógica liberal en Europa”.
Por eso, subrayó, “La decisión más importante es que el PIE tome la iniciativa de crear un nuevo espacio político, un Foro Europeo anual, lo más amplio posible, para trabajar sobre soluciones progresistas”, ya que es la única forma de cambiar la relación de fuerzas y hacer bascular la situación. Laurent explicó que en ese foro estarían las fuerzas “con las que ya trabajamos”, refiriéndose a movimientos sociales y sindicatos; las fuerzas que trabajan en el GUE-NGL, incluidos los partidos que no están en el PIE, como Sinn Fein o el Partido de los Trabajadores de Bélgica; los nuevos movimientos como el de Varoufakis y las fuerzas comprometidas en el Plan B para Europa; los ecologistas de izquierdas; y las corrientes de socialdemócratas que se desligan del viraje neoliberal de la socialdemocracia.
El Foro Europeo se definirá en el Congreso de diciembre. Un grupo de trabajo preparará la propuesta que se presente en Berlín. Estará formado por Pierre Laurent, Maite Mola, el Secretariado y compañeros con experiencia en la preparación de otros foros, como el Foro del Sur, celebrado en Barcelona, o el Foro de las Alternativas, en París.
También habrá cambios en la estructura del PIE que mejorarán la eficiencia y rapidez en la toma de decisiones. El Secretariado se reforzará con competencias políticas, lo que le permitirá ser más reactivo. También se dotará un nuevo órgano de decisión entre Congresos: una Asamblea General anual, que permitirá dar al PIE “un ritmo de vida más conforme al desarrollo de los acontecimientos europeos y a las responsabilidades del Partido”.
El Ejecutivo del PIE reunido a finales de octubre en Budapest se centró en la preparación del Congreso y en el documento político en el que se está trabajando desde hace un año, y que se acabará de definir en las próximas semanas.
En la reunión en Hungría, Pierre Laurent, como de costumbre, compartió un análisis político de situación que se vive en Europa. Empezó por Hungría, el país del partido anfitrión, Partido de los Trabajadores de Hungría 2006. Habló del aumento del autoritarismo del presidente húngaro, “que simbólicamente indica el creciente peligro que existe en Europa”. Dijo que aunque Viktor Orban fracasó en el referéndum del 2 diciembre para limitar el acceso a refugiados e inmigrantes, utiliza “medidas dictatoriales y represivas para imponer su punto de vista”, como lo demostró con el cierre del periódico de mayor tirada en el país que no sigue su línea política. Pierre felicitó el trabajo de los camaradas húngaros por el fallido referéndum de Orban, pidiendo no sólo apoyo para ellos sino una campaña europea para evitar que este tipo de políticas se repitan en otros países.
Habló de la prohibición del derecho al aborto en Polonia, de la tensión creada en España con la crisis política en el PSOE que conduciría a la repetición del gobierno de derechas, y también del peligro creciente en Francia ante la posibilidad de llegar a unas elecciones en que la presidencia se decida entre la derecha extrema y la extrema derecha. Igualmente recordó el referéndum en Italia para cambiar la Constitución, recortando derechos, y que coincide, el 4 de diciembre, con las elecciones de Austria donde podría ganar la ultraderecha.
A nivel transfronterizo abordó la situación sin salida de los refugiados que la Cumbre de Bratislava ha sido incapaz de resolver, la continuación de la crisis financiera y la necesidad de abrir una lucha suplementaria contra el CETA, el tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y Canadá.







