Vamos y compramos libros y casi siempre nos fijamos en el título y nombre del autor o autora y menos atendemos al nombre de la editorial que los publica. Y hacemos mal porque en realidad son los editores los que hacen que un libro llegue a serlo al “publicar” solo algunos de los textos que los escritores escriben en sus casas.
Sobre quiénes son esos editores, de qué origen social provienen, a qué clase social pertenecen o qué titulaciones tienen, ha tenido lugar un Encuentro en Madrid que bajo el rótulo de Desplazando Límites ha reunido a investigadores sobre esos temas, un campo que goza de muy escasa atención en España. Sophie Noel una participante francesa, discípula de Bourdieu, después de encuestar a treinta pequeñas editoriales independientes dedicadas a las ciencias sociales y al mundo de las ideas, contó algunas conclusiones francamente curiosas. De ellas, solo dos estaban dirigidas por mujeres y en el caso de haber una pareja al frente eran ellos quienes ejercían la representación. Veintisiete de ellos tenían titulaciones universitarias de nivel superior o Master. Así mismo veinte de ellos eran jóvenes que provenían de la media /alta burguesía con progenitores ligados al mundo de las Letras: escritores, profesores o editores y en sus catálogos se inclinaban por publicar libros muy de vanguardia intelectual y de carácter no directamente político, mientras que los catálogos del tercio restante, desempeñado por editores de más edad y de origen más popular y modesto, eran más claramente políticos, comprometidos o militantes.
No estaría mal llegar a saber algo semejante sobre nuestro mundo editorial. Saber con quiénes nos jugamos nuestros libros quizá nos sirviera de orientación en medio de la jungla de novedades que nos rodea.








