El III Foro reunió a más de 60 organizaciones políticas y sindicales

El Foro Europeo de fuerzas verdes, progresistas y de izquierdas como espacio de cooperación y coordinación democrático

Estamos en el camino de construir un espacio de cooperación y coordinación de fuerzas democráticas de cara a confrontar con las fuerzas autoritarias, militaristas y antisociales que avanzan en Europa.

Entre el 8 y 10 de diciembre se celebró en Bruselas la tercera edición del Foro Europeo de Fuerzas Progresistas y de Izquierdas, en un momento en el que la responsabilidad de la izquierda exige la construcción de alianzas progresistas para hacer frente a una extrema derecha que avanza en Europa, junto a esta Unión…

Europa se enfrenta a una crisis política y económica cada vez más alarmante. Los desafíos se multiplican: el fin de las políticas de austeridad, el aumento de las desigualdades, la crisis energética, el cambio climático, la gestión de Brexit, la crisis de las migraciones, la reactivación de los armamentos y el racismo desenfrenado.

En definitiva, nos enfrentamos a una Union Europea construida al servicio de un Capital que se planteaba la integración regional como la mejor manera de alcanzar un mercado único en el que las multinacionales impusieran sus condiciones por encima de cualquier otro tipo de soberanía, mediante Tratados de Libre Comercio abusivos.

En este contexto, es una buena noticia la celebración del 3er Foro Europeo de Fuerzas Verdes, Progresistas e Izquierdas Europeas, que reunió en Bruselas, los días 8, 9 y 10 de noviembre, a mas de 350 personas pertenecientes a mas de 60 organizaciones políticas y sindicales muy plurales, que abarcaban desde el PCFR, al Laborista Británico, pasando por los Verdes Europeos, el PT de Bélgica o AKKEL de Chipre.

Este Foro, que da continuidad a de los celebrados en Marsella en 2017 y en Bilbao en 2018, está avanzando y se está convirtiendo en un espacio político, un lugar para el trabajo conjunto y la reflexión sobre acciones convergentes para todos aquellos que quieren promover un nuevo futuro para una Europa en la que todos los pueblos y naciones puedan aspirar a la libertad, la justicia, el desarrollo social, la solidaridad, la paz, la protección de nuestro bien común diverso y la sostenibilidad del medio ambiente.

No debemos olvidar que de las diferentes iniciativas europeas que se pusieron en marcha antes de las elecciones al Parlamento de la UE, este Foro ha sido la única que ha sobrevivido, quizás porque al contrario que las anteriores no tenia un planteamiento tacticista y electoralista sino que representa una apuesta estratégica.

Una cuestión que se valoró en el Foro es que por primera vez en las recientes elecciones europeas, la Gran Coalición entre Derecha y Socialdemócratas no obtuvo una mayoría absoluta de escaños, registrando por una parte un avance de las fuerzas verdes, pero por otra registrando también una subida importante de partidos reaccionarios, patriarcales y xenófobos, lo que está produciendo una realidad en la que debemos actuar para contrarrestar las políticas neoliberales, autoritarias y depredadoras, contrarrestando a las fuerzas que intentan explotar a las víctimas de la crisis, desde instituciones europeas que sufren un cruel déficit democrático.

Quienes nos reunimos en Bruselas denunciamos que la configuración actual de la UE no es una articulación de la solidaridad entre las economías nacionales ni se centra en la construcción de una Europa social, al contrario es un instrumento al servicio del gran capital y del militarismo de la OTAN.

De esta manera la UE se ha convertido en un instrumento al servicio de las grandes economías capitalistas y neoliberales que han dominado el proceso de integración europea, diseñando una arquitectura institucional que combina globalización financiera y productivismo, al tiempo que limita irresponsablemente sus políticas de justicia fiscal y redistribución de la riqueza. Los bienes comunes son también las víctimas.

Así, los que participamos en el Foro de Fuerzas Ecológicas, Progresistas e Izquierdistas Europeas somos conscientes de que debemos actuar sobre las verdaderas causas de la crisis para que no empeore y conduzca a catástrofes sociales, económicas y ecológicas que perjudican a la gran mayoría de la población.

Por lo tanto, es necesario pasar de una fase de resistencia a una fase proactiva en la que podamos elaborar una propuesta para una construcción europea más social, solidaria y democrática.

El objetivo es construir una Europa social y ecológicamente sostenible, plenamente democrática, libre de patriarcado y comprometida con la construcción de un mundo multipolar de paz y solidaridad.

La construcción de esta alternativa implica el desarrollo de una serie de propuestas basadas en una serie de principios, entre los que destacamos:

1. Defender el pleno empleo y el trabajo decente; y utilizar la economía para mejorar las condiciones de vida de la mayoría. Debemos anticiparnos a los grandes cambios en el trabajo y, en particular, al papel cada vez más importante de las plataformas digitales, y debemos reexaminar la relación entre los trabajadores y sus herramientas.

Proponemos soluciones: salarios mínimos garantizados, con la reducción de la edad de jubilación y del tiempo de trabajo semanal, basados en la cohesión social y territorial de los pueblos europeos a través de criterios de convergencia al alza garantizados en términos de salarios, empleo, protección social y servicios públicos de calidad, así como regímenes europeos de cobertura del desempleo.

2. Una propuesta de transición ecológica debe desarrollar medidas que transformen el modelo productivo desde el punto de vista ecológico y mejoren las políticas de lucha contra el cambio climático, la protección de los animales y la biodiversidad, el productivismo ya no debe estar en el centro de la lógica, sino más bien la preservación sostenible de nuestros bienes comunes, ecológicos, económicos y sociales.

Proponemos una nueva relación con el uso del agua, haciendo que las políticas agrícolas y pesqueras sean más equitativas social y ambientalmente.

Defendemos un nuevo modelo energético europeo limpio basado en energías renovables, basado en un modelo de autosuficiencia energética, en el que el abastecimiento energético se considere un derecho, estableciendo mecanismos para el desarrollo de la eficiencia energética, estableciendo mecanismos de intervención y control más estrictos y dotándolos de un enfoque democrático con medidas de desarrollo sostenible en sectores clave de la economía social.

3. Consideramos la promoción de la igualdad entre mujeres y hombres como un principio fundamental de la integración europea que contribuye a cerrar la brecha entre el reconocimiento del derecho, su garantía legislativa y su aplicación efectiva.
Proponemos promover la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer mediante la aplicación de políticas de igualdad de género y la formulación de objetivos claros y vinculantes para garantizar el respeto de la igualdad de género en todos los niveles.

4. Defendemos una Europa de paz que promueva la paz y la solidaridad entre todos los pueblos del mundo.

Proponemos construir una Europa que asuma la inalienabilidad de los derechos civiles, políticos y sociales fundamentales de sus habitantes, que sea abierta y solidaria, que sirva al desarrollo de un mundo multipolar, que ponga fin a la «Fortaleza Europa» y garantice su comercio en el respeto de los derechos humanos y en el comercio justo y complementario y que ponga fin a la creciente militarización de Europa.

5- Defendemos una Europa que promueva un modelo de desarrollo de nuestras sociedades que ya no se centre en el beneficio de unos pocos a corto plazo, sino en la protección de todos nuestros bienes comunes, incluida la relación humana. Queremos una Europa que sitúe a las personas en el centro de todas sus preocupaciones, más allá de los intereses particulares de unas pocas multinacionales. Afirmamos que esta visión es incompatible con una Europa neoliberal conservadora.

Estas alternativas que proponemos sólo pueden tener éxito si se basan en la cooperación entre fuerzas ecológicas, progresistas y de izquierdas que se proponen responder directamente a los actuales reveses a los que se enfrentan los pueblos europeos para demostrar que es posible tener un proceso de integración europea basado en el respeto de la soberanía popular y con instituciones verdaderamente democráticas y participativas para construir una Europa de progreso que busque la paz y la solidaridad entre los pueblos europeos y todos los pueblos del mundo.

Levantamos la bandera de la integración europea en la perspectiva establecida por el Manifiesto de Ventotene, denunciando que esta voluntad de construir una Europa más justa, más social, más democrática, es traicionada, manipulada por quienes llevan su nombre, desarrollando una Unión Europea ultracentralizada, neoliberal, autoritaria, depredadora, liderada por instituciones sin ningún control democrático, que ha provocado la peor crisis sistémica y climática desde 1945.

En este sentido, este Foro ha realizado propuestas y aportaciones a través de los distintos paneles, talleres y asambleas que se han organizado. Este trabajo es complementario a esta declaración.

Corresponde a cada fuerza política, social o sindical traducirlas en su campo de acción para hacer del 2020 un año de movilización y de luchas populares en el que se exprese la voluntad de millones de europeos de luchar por una sociedad mejor.

Por ello, consideramos necesario continuar el trabajo de este III Foro a lo largo de 2020, a través de la implementación de un Plan de Acción compartido con los movimientos ciudadanos, movimientos sociales y sindicatos, que fue discutido en diversos paneles, asambleas y talleres.

Estamos convencidos de que es posible construir otra Europa, una Europa democrática, frente a la crisis climática, respetuosa de los derechos sociales y cívicos, respetuosa de la narrativa de la soberanía popular y de las políticas sociales a favor de la mayoría; sólo una respuesta popular amplia y fuerte permitirá desafiar la hegemonía ideológica, social y política de las fuerzas conservadoras, ultraliberales y reaccionarias.

Llamamos a todos los pueblos de Europa a sumarse a las luchas feministas que desafían a la sociedad patriarcal; a los ecologistas que defienden un futuro sostenible que ponga fin a la degradación del medio ambiente; a los sindicatos que exigen el fin de las políticas de austeridad y reducción; a los que proponen iniciativas ciudadanas para garantizar mejores derechos a todos o que luchan por el fin de las políticas autoritarias que restringen las libertades públicas; y a los que participan en movilizaciones que se enfrentan a las agresivas políticas económicas y militares promovidas por el gobierno de Donald Trump.

Así, los que nos hemos reunido estos días en Bruselas, asumimos el reto de trabajar para que las oportunidades de cooperación y coordinación entre las fuerzas pluralistas que participan en este Foro continúen en las distintas acciones cívicas, sociales, políticas, sindicales e institucionales que se desarrollarán en el año 2020.

Para avanzar en esta cooperación y coordinación y garantizar la continuidad de los grupos de trabajo existentes, aseguraremos la continuidad del Grupo de Trabajo que ha estado operando desde el primer Foro, y estableceremos una coordinación política con representación de los tres pilares que conforman el Foro y una coordinación ejecutiva que asegure el seguimiento y desarrollo de las tareas y objetivos que hemos aprobado estos días.

En conclusión, estamos en el camino de construir un espacio de cooperación y coordinación de fuerzas democráticas de cara a confrontar con las fuerzas autoritarias, militaristas y antisociales que avanzan en Europa, en la línea de Frentes Populares que en el Siglo XX la III Internacional planteó como estrategia antifascista, de manera que superando la política de clase contra clase permitiera una cooperación de los Partidos Comunistas con fuerzas que sin ser de Izquierdas eran antifascistas y democráticas, todavía queda mucho por recorrer, por mejorar, empezando por ampliar la participación y dar continuidad a las acciones aprobadas, pero sinceramente creo que es una inicio importante que tenemos que apoyar desde la izquierda española y en concreto desde el PCE.

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