Desde el 26 de mayo, Costa Rica se convierte en el primer país centroamericano que reconoce legalmente el matrimonio entre personas del mismo sexo. El primer matrimonio legal entre dos mujeres ha sido transmitido por la televisión nacional y las redes sociales.
Esta conquista social llega tras años de lucha de la comunidad LGTBi costarricense. Un símbolo de su reivindicación fueron las jóvenes Jazmín Elizondo y Laura Florez-Estrada, quienes, aprovechando un error en la cédula de identidad de la primera (donde figuraba ser de sexo masculino), consiguieron casarse por vía civil en 2015. El matrimonio fue perseguido por la justicia hasta ser anulado y ambas correr el riesgo de ir a la cárcel. La nueva ley es un impulso en su batalla por el reconocimiento de su unión.
A través de su cuenta en la red social Twitter, el presidente tico Carlos Alvarado manifestó que «tenemos el reto de construir una convivencia respetuosa más allá de este cambio legal». Admite que no será un proceso fácil pero confía en que «podremos entendernos como una Costa Rica diversa, plural y unida, donde quepamos todas las personas».
Cambio cultural
La legalización del matrimonio igualitario fue una de las banderas que utilizó el Partido de Acción Ciudadana (PAC) durante la campaña electoral de 2018. Su victoria en segunda vuelta con el 60 % de los votos frente al ultraconservador Fabricio Alvarado, que había anunciado que de llegar al gobierno emitiría un decreto para «prohibir la ideología de género en el país», es un reflejo del cambio cultural que ha experimentado la sociedad.
El Partido Vanguardia Popular, histórica organización de los comunistas costarricenses, celebra la conquista social alcanzada. Sin embargo, considera que el PAC ha utilizado la lucha LGTBi como una cortina de humo frente a los problemas de su gestión: falta de inversión en salud en plena crisis sanitaria, exclusión de los pueblos originarios, aumento alarmante del desempleo…
Una histórica decisión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos
En 2018 la Corte Interamericana de Derechos Humanos se pronunció a favor del matrimonio igualitario. La decisión fue acogida con gran júbilo por la Comunidad LGTBi de los 22 países que se adhirieron a la Convención Americana de Derechos Humanos. Este posicionamiento ha sido clave en el impulso de la ley recientemente aprobada por el gobierno de Carlos Alvarado.
Con la inclusión de Costa Rica, ya son seis los Estados latinoamericanos que reconocen este derecho. Junto a este país centroamericano, integran esta corta lista Argentina, Brasil, Colombia, Uruguay y algunos estados de México.







