Vinieron a por Assange

Un juicio político contra el periodismo de investigación que intenta denunciar los crímenes de Estados Unidos y sus aliados. La sentencia sobre su extradición a Estados Unidos se conocerá el 4 de enero de 2021
Julian Assange en rueda de prensa el 18 de agosto de 2014 desde la embajada de Ecuador en Londrés | Foto: David G Silvers. Cancillería Ecuador

El proceso de extradición del periodista y fundador de Wikileaks Julian Assange está llegando a su etapa final. Assange se encuentra bajo detención en una prisión de máxima seguridad en el Reino Unido a la espera de ser extraditado a Estados Unidos, donde podría enfrentarse a 175 años de cárcel por presuntos delitos de espionaje e intrusión informática.

La importancia de este caso radica no solo en la gravedad del contenido informativo revelado por Wikileaks sino también en la cantidad de irregularidades cometidas a lo largo de todo el proceso de detención y en sus repercusiones futuras hacia la libertad de prensa. No se trata de un proceso de extradición cualquiera. Nos encontramos ante un juicio político en el que Donald Trump y sus aliados emiten un mensaje al mundo a través del castigo ejemplar para el fundador de WikiLeaks.

Ha pasado ya una década desde que en agosto de 2010 la fiscalía sueca emitiera una orden de arresto contra Julian Assange por presunta violación y abuso sexual. En primera instancia, Assange se declaraba inocente y la orden fue retirada poco tiempo después por falta de pruebas. Sin embargo, el caso se reabrió en septiembre del mismo año. Es entonces cuando Assange abandona Suecia y se desplaza a Gran Bretaña. En noviembre la policía sueca emitió una orden de arresto internacional. Assange se entrega a las autoridades británicas el 7 de diciembre y, a la espera de la vista de extradición, el Supremo le concede la libertad condicional. [1]

Finalmente, el 24 de febrero de 2011 la corte de distrito aprobó su extradición a Suecia. El Supremo le negaría la apelación un año más tarde. En junio de 2012 Assange pide reabrir el caso para probar su inocencia. Ante la negativa, ingresó en la embajada ecuatoriana de Londres el día 19 de agosto de 2012 en busca de asilo, donde permanecerá encerrado hasta 2019. En mayo de 2017, Suecia archivó la causa contra Assange pero el periodista permanece en la embajada para evitar ser extraditado a Estados Unidos.

El 2 de abril de 2019 el presidente de Ecuador Lenín Moreno retira el asilo a Assange, alegando razones médicas, problemas de comportamiento y su participación en la política internacional. No obstante, como aseguró el ex presidente ecuatoriano Rafael Correa a la BBC en Bruselas [2], desde el inicio de su gobierno Lenín Moreno negoció con Estados Unidos la entrega de Julian Assange a cambio de ayuda financiera.

Tanto es así que unas semanas antes de retirarle el asilo Ecuador recibió un préstamo de 4.200 millones de dólares por parte del FMI [3]. Según Correa, el último factor determinante para tal retirada fue una publicación de WikiLeaks en la que acusaba de corrupción a un hermano de Moreno. En consecuencia, el 11 de abril de 2019 es arrestado por las autoridades británicas y condenado a cincuenta semanas de cárcel, acusado de violar la libertad condicional cuando ya no había acusación.

El 7 de septiembre se reanudaron las vistas de extradición a Estados Unidos. Diecisiete es el número total de cargos que se le imputan al periodista, sumando las posibles condenas casi 200 años de prisión [4].

Durante todo este tiempo, Julian Assange ha sido víctima de una campaña continua de acoso y derribo psicológico. Ya reanudado el juicio, el 23 de septiembre un equipo psiquiátrico confirmaba el delicado estado de salud mental del periodista, quien “muestra comportamientos suicidas que podrían potenciarse si la justicia inglesa decide extraditarlo a Estados Unidos” [5]. Ese mismo día, la BBC publicaba un artículo denostando la actividad del periodista titulado Julian Assange: ¿Activista o persona que busca llamar la atención? [6], lo que parece cuanto menos indicativo, primero, de la imagen que sobre Assange intenta crear el Estado británico y segundo, del desprecio a las duras condiciones de vida a las que ha sido sometido desde su encarcelamiento.

Amnistía Internacional ha denunciado las complicaciones con las que los periodistas y demás agentes sociales se encuentran para poder llegar a ser oyentes de la audiencia que se celebra a puerta cerrada.

Amenaza y advertencia contra el periodismo de investigación

El juicio se realiza con múltiples irregularidades y posibles conflictos de interés que afectan a la supuesta imparcialidad de la jueza encargada de supervisar el caso. Según revela la organización independiente de investigaciones Declassified UK, tanto el marido como el hijo de la jueza mantienen estrechos lazos con los servicios de inteligencia de Estados Unidos y Gran Bretaña. Lord Arbuthnot of Edrum, el marido, fue antiguo integrante del ministerio de Defensa por el partido Conservador y consejero de la compañía de armas Babcock International. Ahora es consejero de la corporación militar Thales Group. Ambas compañías tienen contratos cuantiosos con el ministerio de Defensa británico [7]. Además, se tiene constancia de su trato personal con la Henry Jackson Society, un lobby conservador que se ha mostrado públicamente crítico con la actividad de Assange [8]. Por último, su hijo es actualmente vicepresidente y consejero de seguridad digital en una compañía que mantiene enlaces tanto con el Servicio de Inteligencia (MI5) como con el Cuartel General de Comunicaciones del gobierno británico [9].

El veredicto se hará público el 4 de enero de 2021. Este caso, más allá de mostrar la flagrante tara humanística de las democracias que lo protagonizan (Reino Unido, Suecia, Ecuador y, sobre todo, Estados Unidos), es un evidente ataque a la libertad de prensa. Recordemos que el papel de Julian Assange no es más que el de un periodista, un aglutinador de información. En ningún momento nos encontramos ante un espía o agente filtrador o ante un “hacker miserable y malcriado”, como le calificó el presidente ecuatoriano Lenín Moreno. Nos enfrentamos a un evidente ‘aviso a navegantes’ del status quo occidental contra cualquiera que se atreva a poner en duda el relato establecido por el imperialismo occidental aunque se trate de los crímenes de guerra probados gracias a los vídeos publicados por Wikileaks.

Aún más cínica se torna la situación si establecemos comparaciones con otros casos internacionales que el imperio estadounidense sí ha denunciado como crímenes humanitarios. Más que notorio ha sido el reciente caso del sobreestimado opositor ruso Alekséi Navalny y su envenenamiento, buscando promover la ya establecida imagen de dictador de Vladimir Putin.

Hemos presenciado como este abogado ruso ha sido el elemento principal en los editoriales de todos los medios de la prensa libre occidental. Mientras tanto, un artículo que trata sobre la tortura a Assange, escrito por nada más y nada menos que un Relator Especial sobre la Tortura de la ONU [10], Nils Melzer, no fue publicado, entre otros muchos, ni por el Guardian, el Financial Times, el New York Times o el Washington Post, como el autor pretendía. Tampoco deja de sorprender el propio contenido del artículo. El relator reconoció el descrédito que le merecía el australiano antes de investigar en profundidad su caso. Sólo se interesó por su situación después de tratar de verificar las calumnias infundadas de la prensa contra el periodista. Según Melzer, la imposición de esa ceguera por la propaganda mediática consigue deshumanizar y ridiculizar a la víctima, pudiendo así privarle de sus derechos más fundamentales ante un público mundial impasible, infligiendo un intencionado sufrimiento que finalmente deriva – como el equipo médico ha probado- en tortura psicológica.

Una vez más es importante señalar que la prensa hegemónica ha hecho el trabajo sucio a las democracias libres y que la sentencia de enero podría marcar un duro precedente para el periodismo de investigación que trate de mantener un discurso contrario a los intereses del imperialismo estadounidense y sus aliados.

Notas:

1. https://bit.ly/2GWaSP1
2. https://bbc.in/2FpTWjd
3. https://bit.ly/314Nnu2
4. https://bbc.in/34Rbc9D
5. https://bit.ly/2GKjxEd
6. https://bbc.in/2FnpI02
7. https://bit.ly/34WuDOg
8. https://bit.ly/3iQ4hCt
9. https://bit.ly/2IjbVJ2
10. https://bit.ly/2ItMuot

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