Pablo Iglesias: «Si se hubiera producido el ‘sorpasso’, no nos habrían dejado gobernar»

Resumen de la entrevista con el vicepresidente del gobierno publicada por Jacobin América Latina
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Foto: Dani Gago

Hay pandemia, crisis económica y social, crispación política, las tensiones alrededor de Catalunya, la crisis de la monarquía…
Si le añadimos una presencia inédita de la extrema derecha en el Congreso de los Diputados y el primer gobierno de coalición de la izquierda desde la guerra civil… Atravesamos uno de esos momentos de definición en términos de dirección histórica en que todo es posible. Lo mejor y lo peor. Nosotros pensamos que hay enormes oportunidades y que nuestra obligación dentro del gobierno es jugarlas. Jugarlas con el peso que tenemos. Modesto pero peso. Porque si no lo tuviéramos no se entendería la agresividad de los poderes profundos contra nosotros y su expresión mediática. Creo que hay que aprovechar la oportunidad para emprender una serie de tareas históricas pendientes. Avanzar desde principios republicanos hacia un nuevo pacto social y político. Tengo la sensación de que, como proceso histórico, nuestras posibilidades son modestas pero interesantes.

¿Cómo se llega al gobierno de coalición?
La pelea en España en los últimos cuatro años era fundamentalmente si estábamos o no estábamos. Si fue posible la moción de censura que nosotros empujamos, si el PSOE decidió presentarla, es porque no estaban obligados a que nosotros estuviéramos dentro del gobierno. Las elecciones del año pasado se repiten para evitar que nosotros estemos pero resistimos y logramos que en España se forme el gobierno que las élites económicas y sus poderes mediáticos habían intentado impedir. Un gobierno de coalición, que era la mayor pesadilla de los poderes profundos, no solamente existe sino que además tiene que gestionar 140.000 millones de los fondos europeos para el plan de recuperación. ¿Va a hacer el gobierno todo lo que me gustaría? No, porque la negociación es el resultado de la correlación de las fuerzas parlamentarias. Vengo de tener una discusión grande con respecto a la privatización de Bankia que para nosotros tendría que ser una banca pública. Pero ¿va a hacer más que ningún gobierno en los últimos cuarenta años? Creo que eso ya lo hemos demostrado y es lo que les preocupa a los adversarios del gobierno.

¿Fue posible el ‘sorpasso’?
En 2018, a la par en las encuestas con el PSOE, tuve un debate con un grupo muy reducido de compañeros. Llegamos a la siguiente conclusión. Si no facilitamos una moción de censura que entregue el gobierno en solitario al PSOE, puede ser que en las próximas elecciones seamos la primera fuerza política del campo progresista. Si facilitamos un gobierno del PSOE en solitario o un gobierno del PSOE con una presencia nuestra muy reducida -como finalmente ocurrió-, es muy difícil que podamos llegar a una posición hegemónica en el corto plazo. Éramos conscientes de entregar a Pedro Sánchez un enorme poder electoral por mucho tiempo. La clave de la discusión fue la siguiente. En el momento en que seamos la primera fuerza política del campo de la izquierda, tenemos que asumir que no vamos a gobernar aunque ganemos las elecciones. Y eso va a ocurrir por diferentes vías. Porque los grupos parlamentarios se juntan todos -el PSOE con grupos a la derecha- para que nosotros no gobernemos o porque, si nos dejan entrar un tiempo, no vamos a poder resistir todo lo que se nos va a venir encima. La única posibilidad de que seamos fuerza de gobierno es entrar con el PSOE, asumiendo que tiene el peso principal. Está lleno de riesgos pero por lo menos presenta una posibilidad inédita. Nos permite formar parte de la dirección del Estado, un conocimiento y una praxis de Estado, formar cuadros de gobierno, y nos permite participar, aunque sea desde una posición modesta, en acuerdos cruciales sobre la dirección del país. Tomamos la decisión más difícil. Es mucho más cómodo ser oposición de izquierdas permanentemente, incluso puede ser más cómodo electoralmente. Creo que hemos hecho algo muy importante. Somos la única fuerza de nuestra tradición política que está en un gobierno de la Unión Europea, en el gobierno de la cuarta economía de la zona euro. Lo que hemos conseguido en nueve meses de gobierno, ya justificaría una legislatura. Creo que en términos históricos hemos hecho lo correcto. Lleno de riesgos, lleno de peligros. No hay ninguna garantía de que salga bien. Pero si lo otro nos hubiera salido bien, si el ‘sorpasso’ se hubiera producido, creo que nos habríamos encontrado con una situación en la que no nos habrían dejado gobernar.

¿Cuál es el espacio de crecimiento de Unidas Podemos?
La política siempre tiene algo de ocupar los espacios que quedan disponibles. La República puede convertirse en el horizonte. Puede convertirse en el significante que sirva para que la defensa de los servicios públicos, la modernización económica, el desarrollo del derecho del trabajo, los derechos de las mujeres, los derechos de colectivos subalternos, las identidades de país (plurinacionales, laicas, abiertas, cívicas) y una vinculación con la tradición democrática de una España concebida en términos históricos de diversidad, se conviertan en una pregunta electoral. Y ahí la fuerza republicana de implantación estatal con más peso electoral y con un discurso ya armado es Unidas Podemos.

Jacobin América Latina

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