Miguel Ángel Herrera: ‘Las cooperativas cumplen con la democracia, la participación, la transparencia, la igualdad y el compromiso’

Presidente de la Unión de Cooperativas de Trabajo Asociado de Extremadura (UCETA)

Se podría decir que en la jungla en la que el capitalismo ha convertido el mundo del trabajo las cooperativas son un alternativa sin necesidad de sufrir la alienación y el robo de la plusvalía. Miguel Ángel Herrera, Presidente de UCETA, encontró en esta forma de organización del trabajo algo más acorde con su manera de entender la vida. Milita en el PCE y tuvo que sufrir en plena adolescencia como el régimen franquista detuvo a su padre en la caída de 1973, cuando 150 militantes comunistas fueron detenidos en la provincia de Badajoz y muchos acabaron en la cárcel. Fue miembro de la ejecutiva de la Federación Regional de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (FREAPA) y Coordinador Local de Izquierda Unida en Mérida.

MUNDO OBRERO: ¿Cómo te iniciaste en el mundo del cooperativismo?
MIGUEL ÁNGEL HERRERA:
Con 18 años entré en una empresa como mozo de almacén hasta que me hicieron comercial y comprobé que el fruto de mi trabajo era todo ganancias para el empresario. Como desde hacía tiempo me rondaba la cabeza la idea de crear una cooperativa, decidí dar el paso con varios compañeros y constituir una de venta de maquinaria industrial. Eso fue a principio de los años 90.

M.O.: ¿Qué te llamó la atención para ser cooperativista?
M.A.H.:
Creo que en la vida la cooperación entre las personas es fundamental. En la empresa tradicional, cuando la cosa va bien siempre es para los jefes y cuando iba mal pagábamos las consecuencias los trabajadores y las trabajadoras. En el cooperativismo es distinto, todas las personas que somos socias tenemos que repartirnos el trabajo y la responsabilidad. Es una manera de empoderarnos para que la empresa esté en manos de quienes la trabajan. Es la mejor forma que he encontrado de conciliar mi trabajo con mi forma de pensar. Soy un comunista que vive en un país capitalista y algo tenía que hacer.

M.O.: ¿Cómo crees que el cooperativismo va ligado a las ideas de transformación de la izquierda?
M.A.H.:
La filosofía del cooperativismo liga bien con la ideología de izquierdas. Para mi los cinco pilares de una cooperativa son: la democracia (un socio/a un voto), la participación (todas las personas a tirar del carro), la transparencia (los socios tienen toda la información), la igualdad (toda la plantilla de socios-trabajadores tienen los mismos derechos) y el compromiso que se adquiere entre todos y todas para que el proyecto y los objetivos se cumplan.

M.O.: ¿Por qué crees que las cooperativas son una manera de generar empleo de calidad?
M.A.H.:
Una cooperativa es repartir lo bueno y lo malo que se da en un negocio. El simple hecho de trabajar para ti es un concepto diferente al de la cuenta ajena. En una cooperativa cuando todo va bien los beneficios se reparten a partes iguales y cuando la cosa va mal todos somos conscientes de la situación y nos adaptamos con la premisa de mantener los puestos de trabajo. Y no olvidemos que la gestión por parte de los trabajadores, para los trabajadores, es imprescindible en el desarrollo personal, profesional y político de la clase trabajadora.

M.O.: ¿Qué labor desarrollas como presidente de UCETA?
M.A.H.:
Empecé como vocal, luego vicepresidente y hace tres años fui elegido presidente. La labor principal que desarrollo es explicar en que consiste el cooperativismo y ayudar a su difusión. Tenemos un gran equipo técnico y nos reunimos con todas aquellas personas o instituciones que nos quieran escuchar y que tengan una idea que se pueda llevar a cabo desde el punto de vista del cooperativismo en cualquier sector.

M.O.: ¿De qué manera crees que se podría ayudar al cooperativismo desde las administraciones?
M.A.H.:
El cooperativismo puede sonar a antiguo y en eso las administraciones públicas tienen mucha culpa. Se ha vinculado siempre con el mundo rural que ahora se presenta como algo caduco. Nunca se han hecho esfuerzos significativos para fomentar desde la administración actividades cooperativistas en otros ámbitos como, por ejemplo, la vivienda o la prestación de servicios. El fomento activo del cooperativismo y su diversificación en el entorno urbano parece un buen comienzo. Cambiar una normativa que penaliza a las sociedades cooperativas en beneficio de las sociedades anónimas tampoco estaría de más.

M.O.: ¿Qué futuro ves para las cooperativas en el mundo actual?
M.A.H.:
Las sociedades capitalistas no pueden garantizar el pleno empleo ni por asomo. La tasa de paro en muchos países es crónica y la única solución es repartir el trabajo. En este contexto podemos incluir el cooperativismo de trabajo asociado. Creo que actualmente la forma jurídica que nos ofrece el cooperativismo es la que más se adapta al tan necesario reparto del trabajo. Otra cosa es la utilización que se haga del cooperativismo pero su potencial de independencia y aprendizaje es indudable.

ETIQUETAS:

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.