La introducción en 2011 del voto rogado implicaba que los residentes en el exterior debían solicitar su voto en el consulado o en la embajada más cercana a su residencia en cada país. La proposición de ley presentada por el Grupo Parlamentario Confederal Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común y el Grupo Parlamentario Socialista, aprobada por unanimidad, propone eliminar dicha reforma contraria a los valores democráticos.
Aumentar la participación ciudadana mejora sin duda la democracia y eso es lo que persigue esta reforma de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG). Lucía Muñoz Dalda, del GPCUP-ECP-GC, dijo en su intervención que forma parte de una generación que ha tenido que emigrar para buscarse la vida porque en España no se ha dado a los jóvenes las suficientes oportunidades. Recordó que el voto rogado lo impusieron en 2011 el PP y el PSOE con el apoyo del PNV y CiU en un momento de estallido social, cuando tras la crisis miles de personas emigraron mientras en España se fraguaba el 15M en respuesta a una democracia de mala calidad. Solo votaron en contra Izquierda Unida y Coalición Canaria.
Por parte del Grupo Parlamentario Socialista, Pilar Cancela Rodríguez pidió perdón a toda la ciudadanía que se vio obligada a emigrar y por lo tanto a rogar su voto. Reconoció que el voto rogado crea una distinción entre ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda, lo que es intolerable en una democracia. Y explicó que, tras aquella reforma de la LOREG, la participación electoral de la población en el exterior pasó de un 30% a un 3%.







