La derecha neoliberal latinoamericana está felicitando con mucho entusiasmo a Guillermo Lasso (53%), el banquero que ha derrotado en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Ecuador al progresista Andrés Arauz (47%), el candidato apoyado por el ex presidente Rafael Correa.
Lasso representa a la oligarquía histórica ecuatoriana y a los empresarios mejor relacionados con Estados Unidos. Su programa económico se basa en las recetas del Fondo Monetario Internacional para reducir la capacidad del Estado, aumentar las privatizaciones y proteger los negocios de la inversión extranjera.
En Perú ha cuajado la posibilidad que algunas encuestas anunciaban al situarse en primer lugar, según los resultados provisionales, el maestro y dirigente sindical Pedro Castillo (18%), aparentemente de izquierda en sus propuestas de cambio político pero conservador en lo social. Su apoyo se ha fraguado en los sectores más empobrecidos del Perú regional frente a la escasa votación en Lima. Hay varias candidaturas que se disputan el acceso a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, a la espera del resultado definitivo. Castillo podría enfrentarse con Keiko Fujimori, la hija del dictador, que compite por tercera vez.







