Los brutales bombardeos han afectado a viviendas, hospitales, sistemas de generación y transmisión de electricidad, plantas de tratamiento de aguas e incluso a edificios de los tribunales de justicia.
Las fuerzas de ocupación sionistas continúan su agresión contra la Mezquita Al-Aqsa en la ciudad ocupada de Jerusalén desde el lunes por la mañana, y hasta este momento, más de 300 palestinos de Jerusalén han resultado heridos, muchos de los casos son muy graves.
Este lunes 10 de mayo las fuerzas de ocupación sionistas entraron en el techo de la sala de oración Al-Qibli en la Mezquita Al-Aqsa, donde varios francotiradores tomaron posiciones sobre los tejados de la Mezquita Al-Aqsa y los edificios contiguos.
Los agentes de ocupación también irrumpieron en la oficina de administración de la mezquita de Al-Aqsa y la clínica de la mezquita, cometiendo destrozos y arrestos de funcionarios y trabajadores de la salud que asistían a los heridos.
La jornada comenzó con violentos choques en la Explanada de las Mezquitas, en Jerusalén ocupada, donde desde temprano grandes grupos de palestinos fueron dispersados por los agentes israelíes de ocupación, que utilizaron granadas de estruendo, balas de goma y gases lacrimógenos. La brutal represión causó en un par de horas más de 300 heridos.
Al menos 4 personas se encuentran en estado crítico tras un nuevo ataque israelí a la mezquita de Al-Aqsa, en Jerusalén Este ocupado
Estos ataques ocurren durante el mes del ramadán, en el que fieles palestinos frecuentan la Explanada de las Mezquitas, donde se localiza Al-Aqsa pic.twitter.com/dy0QNhgkiF
— AJ+Español (@ajplusespanol) May 10, 2021
El ministerio de Salud, durante una rueda de prensa señaló que todos los brutales atentados que se producen le dan sobrecarga al colapsado sistema sanitario de Gaza, que sufre las repercusiones del bloqueo que se prolonga por decimoquinto año consecutivo, en paralelo con la intensificación de los esfuerzos para enfrentar a la pandemia del Coronavirus, y hoy debido al bombardeo, se requiere hacer frente a un gran número de heridos y con lesiones graves que ocupan camas hospitalarias y que requieren intervenciones terapéuticas y quirúrgicas.
Denunció la decisión de las fuerzas de ocupación de cerrar el cruce de Beit Hanoun, por donde ingresan los suministros médicos y se trasladan pacientes a otros hospitales, cierre que tendrá graves repercusiones en la salud de los pacientes que tienen derivaciones médicas y citas aprobadas en hospitales de Cisjordania y Jerusalén ocupada, y conducirá a graves retrocesos en la salud de los pacientes que puede conducir a la muerte.
Bloquear suministros humanitarios y traslado de pacientes es incompatible con todos los convenios internacionales que afirman el derecho de los pacientes a moverse y ser tratados, haciendo un llamado a las autoridades e instituciones internacionales y humanitarias pertinentes para que intervengan de manera urgente para asegurar que los cruces estén abiertos al movimiento de pacientes sin restricciones.







