Pedro Castillo, el candidato de la izquierda, ha ganado en las elecciones presidenciales de Perú con una ventaja de 65.000 votos contra Keiko Fujimori, la hija del dictador, según el recuento final del resultado de las urnas.
Los observadores internacionales, incluyendo a los de la Organización de Estados Americanos (OEA), han felicitado al sistema electoral peruano por su limpieza y transparencia pero Keiko Fujimori insiste en la denuncia de fraude aunque no ha podido presentar pruebas que justifiquen su actitud.
Los grandes empresarios han puesto a disposición de la candidata derrotada sus poderosos bufetes de abogados para reclamar la anulación de 200.000 votos, lo que podría retrasar hasta quince días el reconocimiento oficial y definitivo de la victoria de Pedro Castillo.
Keiko Fujimori necesitaba la presidencia para conseguir la inmunidad frente a su procesamiento por corrupción en el que la fiscalía pide una condena de treinta años de prisión.







