El Coordinador Provincial de Izquierda Unida de la provincia de Toledo, Jorge Vega, ha asistido a la manifestación convocada por la organización Salvemos los Campos en Méntrida, en la que se ha cuestionado el uso de los suelos rústicos para instalar huertos de placas solares para producir energía fotovoltaica.
«Desde Izquierda Unida de la provincia de Toledo estamos convencidos de que para hacer una óptima transición energética y luchar contra el cambio climático de forma eficaz, es imprescindible potenciar el uso de fuentes de energía alternativa en la obtención de suministros esenciales como la electricidad”, ha manifestado Vega. El Coordinador Provincial de IU Toledo explica que “nos preocupa la proliferación de grandes huertos fotovoltaicos en nuestra provincia en cuanto se autorice su instalación en tierras productivas, cambiando una utilidad social por otra actividad lucrativa para beneficio de las grandes corporaciones oligopólicas de las empresas de electricidad”. Vega ha destacado que «terminarán por resultar incompatibles las políticas para luchar contra el despoblamiento, ya que no quedarán tierras en nuestros municipios que puedan ser trabajadas y que hagan de reclamo laboral para las familias que quieran desplazarse a esos pueblos. No podemos ser eficaces contra la despoblación cambiando tierras productivas por huertos solares donde, además, apenas se necesita mano de obra para su mantenimiento». Y añade que “hay que encontrar una fórmula que permita el uso de energía alternativa sostenible para la producción de electricidad con el mantenimiento de la riqueza de nuestros municipios y que puedan seguir siendo un polo de atracción necesario para luchar contra la despoblación que hoy es ya un problema real en la provincia, excepto en el corredor de La Sagra, y cuya única solución propuesta desde el ejecutivo regional es la Ley SUMA, cuyo objetivo principal es poner una alfombra roja a la instalación de grandes empresas a costa de agilizar los trámites administrativos de recalificación del suelo de los municipios y cuyos efectos son estas instalaciones industriales en suelos productivos”.
Vega recuerda que el informe del Defensor del Pueblo Andaluz, elaborado de oficio, “expone claramente que no se ha establecido un planeamiento general de dónde y cómo se han de ubicar y es necesario que convivan estás instalaciones para la transición ecológica con preservar los valores naturales, paisajísticos, culturales y etnográficos del entorno, además de ser un buen motor para luchar contra el cambio climático”. Pero los promotores de estas instalaciones entienden que es imprescindible determinar las zonas idóneas para ubicarlas, es decir, eligiendo el sitio. Para eso usan un instrumento que ya tenemos también en Castilla-La Mancha que es la simplificación de los trámites urbanísticos para hacer esa elección.
Además se están dando casos en los que las empresas, ya sean las que realizarán la instalación o las especuladoras, están troceando los proyectos para no tener que hacer informes de impacto ambiental.







