El jueves 4 de noviembre, a 3 días de cumplir los primeros 3 meses de gobierno del presidente Gustavo Petro, Barrancabermeja, ciudad petrolera de Colombia y punto de referencia del Magdalena Medio, fue escenario de los Diálogos Regionales Vinculantes. Diversos sectores de las comunidades que habitan la región presentaron sus iniciativas, también los gobernadores de Antioquia y Santander; varios alcaldes de los municipios del territorio soltaron sus propuestas para el Plan Nacional de Desarrollo, que centró el ejercicio en 6 temas: Ordenamiento Territorial para la Paz Total, Seguridad Humana y Justicia Social, Derecho Humano a la Alimentación, Transición Energética y Crecimiento Verde Con Justicia Ambiental, Convergencia Social Regional y Estabilidad Macroeconómica. La realidad del dialogo territorial lo enriqueció y dinamizó sumando las temáticas que mueven a las comunidades como lo minero energético, lo campesino y las Zonas de Reserva Campesinas y los enfoques diferenciales de género y étnico.

El dialogo de Barrancabermeja es significativo para la construcción de paz desde el territorio, es una región que ha resistido, sobrevivido a todas las violencias, incluyendo las violencias institucionales propias de las políticas de seguridad del Estado y de las acciones de sus propios funcionarios. Fue en esta región del Magdalena Medio, en el cerro de los Andes, municipio de El Carmen de Chucurí, donde se fundó el ELN. También las FARC se expandieron hacia el norte del país con el frente 4 que se fundó en cerro de Armas, municipio de Cimitarra. Y el paramilitarismo se estructuró en Puerto Boyacá, inicialmente como MAS, que al final terminó identificándose como AUC. Por esta realidad del conflicto este encuentro de la región para pensar el país y la paz tiene tanto significado.

La realidad de esta región, víctima del conflicto armado, reclama una mirada institucional para la construcción de la Paz Total en el marco de la Reforma Rural Integral del punto 1 del Acuerdo Final de Paz, firmado en el teatro Colón y hoy bandera del gobierno del presidente Gustavo Petro. Es necesario ampliar los territorios de los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial PDET. En todos estos municipios del Magdalena Medio que hacen parte de los departamentos de Caldas, Cundinamarca, Boyacá, Antioquia, Santander, Bolívar y Cesar, hay presencia obligada del Sistema Integral de Verdad Justicia Reparación y No Repetición SIVJNR. La Comisión Especial de la Verdad CEV estuvo en todos estos territorios, la Jurisdicción Especial para la Paz JEP y la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas UBPD mantienen su actividad en estos municipios que, como Barrancabermeja que recepcionó la mayor parte del desplazamiento de la región, no quedaron como municipios PDET.

El ejercicio de Barrancabermeja fue una expresión del ánimo y disposición que acompaña a las mayorías ciudadanas en las acciones de paz y de nuevo país, a partir de construir la justicia económica tejiendo la justicia ambiental y la justicia social como establece las dinámicas participativas de los diálogos vinculantes. En el Magdalena Medio, como en otros lugares del país, se siente crecer el fervor de la nación, en estos tres meses de gobierno, ante las posibilidades reales de cambio.

Sin ninguna duda, el gobierno ha generado unas dinámicas de cambio, ha venido sorteando las realidades de un Estado anquilosado, lleno de trabajas burocráticas que permite a sus funcionarios vulnerar y no garantizar derechos a la ciudadanía. Se avanza en la disposición de tierras para los campesinos, en la participación política con garantías para toda la nación, se adelantan los ajustes tributarios que integran la reforma que se debate en el Congreso, se reiniciaron las relaciones con Venezuela, se aprobó el marco jurídico para avanzar en los diálogos de paz con las distintas organizaciones armadas. Se avanza en la agenda establecida por el presidente.

Hay que reconocer que el gobierno en estos 3 meses ha impulsado con fuerza las acciones que se requieren para profundizar la democracia. Pero también es necesario señalar que, hay temas que van lentos, siendo prioritarios para la construcción de paz no han avanzado como se pensaba a partir de las manifestaciones reiteradas del gobierno y su compromiso de paz. De las instancias creadas, es importante resaltar que se instaló la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación de la Implementación CSIVI. Sin embargo, aún no se ha instalado el Consejo Nacional de Reincorporación CNR, instancia que estableció el acuerdo e institucionalmente constituida para implementar las acciones de la reincorporación económica y social del conjunto de firmantes de paz. Son 3 meses de gobierno y esta instancia no se ha instalado, y los temas de reincorporación, que son prioritarios para la estabilización del proceso y abrir los caminos de la paz con los actores armados con quienes se empieza a dialogar, están paralizados.

También está paralizado el Programa Integral de Sustitución Voluntaria de Cultivos de Uso Ilícito PNIS que corresponde al punto 4 del acuerdo de paz. El proceso de entrega de bienes tampoco se ha reactivado para abordar la superación de los obstáculos que puso el anterior gobierno y aportar en los procesos de reparación a las víctimas. Todos estos temas son coordinados desde el Consejo Nacional de Reincorporación CNR. Reconocemos la voluntad del gobierno, pero la reincorporación requiere acciones urgentes que garanticen los derechos de las y los firmantes, y se puedan detener todas las acciones violentas contra el conjunto de la población en proceso de reincorporación que sigue siendo asesinada.

Fuente: Agencia Prensa Rural

(*) Félix Antonio Muñoz Lascarro, «Pastor Alape», es firmante del acuerdo de paz entre las extintas FARC-EP y el Estado colombiano. Líder social y político, activista y defensor de paz, miembro de Defendamos la Paz. Representante de Comunes ante el Consejo Nacional de Reincorporación.