El Gobierno de Francia ha propuesto un amplio plan de reforma de pensiones que plantea subir progresivamente la edad mínima de jubilación desde los 62 años actuales a los 64 años en 2030, una de las reformas clave del segundo mandato del actual presidente, Emmanuel Macron, que no consiguió llevar a cabo en su primera legislatura debido a la fuerte oposición popular.
El plan, que augura un periodo de tensión en la calle y en las Cámaras, también incluye una aceleración en el aumento hasta 43 años a partir de 2027 del tiempo de cotización necesario para disfrutar de una jubilación completa, así como que la pensión mínima suba a casi 1.200 euros netos al mes desde este año.
La respuesta a este nuevo ataque contra la clase trabajadora no se ha hecho esperar. Todos los sindicatos franceses han anunciado una jornada de huelga interprofesional y de manifestaciones para el próximo 19 de enero, en defensa de las pensiones. Lo han hecho minutos después de que el Gobierno desvelase los detalles de su propuesta, una de las reformas cruciales del segundo mandato de Macron, para la que no cuenta con una mayoría clara en el Parlamento.
Para el sindicato CGT, «esta reforma golpeará duramente a todos los trabajadores, y más particularmente a aquellos que comenzaron a trabajar temprano, a los más precarios, cuya expectativa de vida es menor que la del resto de la población… Agravará la precariedad de quienes ya no tienen empleo antes de su jubilación y reforzará las desigualdades de género».
Además desde el sindicato CGT aseguran que con esta reforma Francia vuelve «a lo que sabían nuestros mayores, es decir, que después del trabajo viene el cementerio«. Según el Instituto Francés de Estadística, una cuarta parte de los hombres más pobres mueren antes de los 62 años.
El Partido Comunista Francés llama a la movilización
El Partido Comunista Francés, con los demás partidos de izquierda y ecologistas, junto con fuerzas sociales y cívicas, ha pedido la movilización más amplia posible del pueblo para que la respuesta sea más fuerte y unificada. «Con esta reforma, Macron y el ejecutivo, apoyados por los republicanos, se dirigen principalmente al gran capital, las autoridades europeas y los mercados financieros», denuncia el PCF en un comunicado.
Para los y las comunistas de Francia, con esta reforma se «trata de desmantelar el estado social, nuestro sistema de seguridad social, el espíritu de solidaridad». Además denuncian que «quieren que la misma gente trabaje más tiempo, mientras hay 6 millones de personas sin trabajo y unas necesidades de producción y servicios enormes, tanto públicas como privadas. El camino del progreso es la creación de empleo, los aumentos salariales».
También ha mostrado su adhesión a la convocatoria la Organización del PCE Exterior en Francia. «Nos sumamos junto a nuestro partido hermano, el PCF, a las movilizaciones de las organizaciones de clase que preparan para el 19 de enero», se podía leer en sus redes sociales.
Para el PCE en Francia, «el cambio de la edad de jubilación es un ataque total a la clase obrera. El objetivo es que trabajemos más para pagar las altas pensiones de los más poderosos«, señalando que el aumento de la edad de jubilación solo beneficia a la capitalistas que pueden disfrutarla. «A los 62 años el 30% de los más pobres han fallecido, mientras que solo el 5% de los más ricos».







