Hoy, miércoles 1 de febrero, el Reino Unido está en pie de huelga. La secunda medio millón de trabajadores, desde maestros, a personal universitario y conductores de trenes y de autobuses, entre otros. Golpeados por la crisis inflacionista y por las políticas de duro neoliberalismo desde hace décadas, las y los trabajadores protestan contra la pérdida de poder adquisitivo y demandan mejoras salariales. Hoy el país se ha levantado con 23.000 colegios afectados por el paro y 100.000 funcionarios de 124 departamentos del Gobierno tampoco trabajarán.
Golpeado por la crisis inflacionista, el enorme aumento de los precios, la aguda devaluación salarial y la pauperización de las condiciones de vida de la clase trabajadora, resurge el movimiento obrero y sindical y cada vez hay más sectores que se suman a las protestas en lo que ya se ha convertido en la mayor ola de huelgas en décadas en el país. Los conductores de tren de 14 operadores, movilizados desde hace meses, vuelven hoy al paro. También está movilizado el personal de enfermería, de ambulancias, de aduanas, autopistas, correos, transportistas… Salen a la calle contra los despidos y el empeoramiento de sus condiciones laborales. Exigen el cumplimiento de sus derechos y mejoras salariales.
Pero mientras la gente reivindica derechos, el gobierno conservador responde aumentando la represión y criminalización sindical a través de un proyecto de ley que busca limita el derecho a huelga y criminaliza a los sindicatos convocantes. La Confederación sindical (TUC, en inglés) ha entregado hoy al Gobierno una carta, firmada por 200.000 miembros contra dicho proyecto de ley
Ley antisindical
Ante la crisis, los tories, con Rishi Sunak a la cabeza del gobierno, igual que ya hiciera Margaret Thatcher en su mandato reaccionario y ultraliberal, ataca al movimiento obrero organizado con “una ley antisindical, para poder imponer servicios mínimos abusivos, despedir impunemente a quienes no los cumplan, permitir a las empresas promover legalmente el esquirolaje y denunciar a los sindicatos” según denuncia el Partido Comunista de España en un comunicado (https://pce.es/no-al-recorte-del-derecho-de-huelga-en-gran-bretana/ ) emitido esta mañana. Tachan el proyecto de ley de los tories de “agresión frontal al derecho fundamental de huelga, que es la principal expresión y forma de lucha que tenemos las y los trabajadores para defender y reivindicar nuestros salarios, derechos y condiciones de vida”.
El comunicado es tajante con el proyecto de Ley de los conservadores: “Denunciamos y rechazamos con toda contundencia este nuevo ataque antisindical del gobierno británico para recortar el derecho de huelga, así como expresamos toda nuestra solidaridad con la lucha de la clase obrera y del movimiento sindical de Gran Bretaña”. También queremos animar a las y los trabajadores a continuar la lucha por unas condiciones de trabajo y de vida dignas.







