El Partido Comunista de España (PCE) en la comarca del Bierzo ha cuestionado la viabilidad del proyecto del tren turístico Ponfeblino y exigió «repensar» la idea y «adecuarla a la realidad» para evitar que «una infraestructura millonaria» quede «a medias». La secretaria política del PCE en la comarca, Isabel Maroto, declaró que «se requiere una cantidad importante de fondos y se genera poco empleo», por lo que propuso empezar por la reconstrucción de un tramo «más pequeño, pero rehabilitado al completo» para posteriormente «ir ampliando progresivamente en función de la evaluación de resultados».
En ese sentido, han recordado que el proyecto acaba de recibir cuatro millones de euros para la puesta a punto de la vía, pero destacaron que según las estimaciones previas se requieren más de 40 millones para la puesta en marcha del tren. Falta mucho dinero aún lamentó Maroto, que subrayó que esta cuestión es «prioritaria» para las comarcas del Bierzo y Laciana.
Así, el PCE pide empezar por la rehabilitación del trazado entre Villablino y Palacios del Sil, siguiendo el ejemplo de otros proyectos «pequeños pero exitosos», como el ecomuseo del Valle de Samuño en Asturias o el tren minero de Utrillas en Teruel. Las futuras ampliaciones del trazado, señalan, deberían correr a cargo de los presupuestos de la Junta, en lugar de financiarse con fondos que, a su juicio, «deberían ir destinados a la reconversión industrial».
Por otro lado, la organización comunista apunta que otra propuesta consistiría en la conexión ferroviaria mixta entre un tren turístico y un tren real, de pasajeros y mercancías, que conecte Villablino con Ponferrada. Este proyecto podría vincularse al proceso de reindustrialización de ambas comarcas, con el objetivo de «aunar esfuerzos en cuanto a la reconstrucción del trazado y garantizar la viabilidad del proyecto, su mantenimiento a largo plazo y la creación de empleo».
Al respecto, los y las comunistas reclaman que se planifique la economía y que «no se tire por iniciativas cortoplacistas que acaben en nada». «Eso ya lo conocen en los pueblos mineros con tantos y tantos proyectos inacabados o construidos para verlos deteriorarse sin haber empezado ni a funcionar», advirtieron.







