Navarra ha afrontado una nueva jornada de huelga en Educación, la segunda movilización este curso, convocada por los sindicatos LAB, Steilas, CC. OO., ELA y UGT y a la que están llamados más de 10 000 docentes de los distintos niveles de la educación pública.
Las reivindicaciones pasan por una bajada de ratios en todas las etapas, reducir la temporalidad «real» por debajo del 8%, disminuir la «sobrecarga» de trabajo con más recursos y recuperar el poder adquisitivo después de haber perdido desde 2010 un 20%, lo que requiere mejoras salariales, la adecuación de los niveles laborales a las titulaciones del Plan Bolonia y una carrera profesional para todos.
El PCE-EPK de Navarra con la huelga
Ante la huelga en la educación pública, el PCE-EPK en Navarra ha querido mostrar su “total apoyo” a esta convocatoria, a las movilizaciones previstas para ese día y su adhesión a las reivindicaciones realizadas por los sindicatos. Al mismo tiempo, denuncian la falta de diálogo por parte del Gobierno de Navarra y su “cerrazón” a negociar unas demandas que, no sólo suponen una mejora para los y las trabajadoras afectadas, sino también para el conjunto de la sociedad, que tiene en la educación pública uno de sus principales pilares.
Según la organización política comunista, las reclamaciones bajo las que se convoca esta jornada de protesta deberían ser no solo asumibles por la Consejería de Educación, sino impulsadas por ella misma, ya que apuntalan el compromiso del Ejecutivo autonómico de alcanzar un 5% del PIB en inversión educativa. Sin esta apuesta económica, que se debe traducir en mejores condiciones para los y las trabajadores y para el alumnado, las promesas lanzadas por la presidenta María Chivite se quedan “en papel mojado”, afirman en un comunicado.
Desde el Partido Comunista de Navarra entienden que, estas demandas sindicales y la jornada de huelga desarrollada este lunes, conforman un nuevo capítulo en la lucha por una mejor oferta de infraestructuras, personal y programas de estudio en la educación pública que llevan a cabo organizaciones sociales, sindicales y políticas frente a la tibieza de las administraciones navarra. Una lucha que, en palabras del PCE-EPK, busca conformar “una escuela plural, inclusiva y vinculada a su entorno geográfico”, frente a la propuesta de la educación concertada, que conlleva “la segregación del alumnado por sus características personales, económicas, religiosas, culturales o sociales”.
En ese sentido, la formación comunista navarra recuerda que se siguen dando vacantes en los colegios públicos de la Comunidad Foral, hecho que no puede ser obviado, ya que supone “hurtar el derecho a una plaza escolar pública en el modelo lingüístico elegido por las familias”. Frente a esta realidad, la actuación del Gobierno de Navarra debe estar encaminada a generar normas y presupuestos que prioricen la educación pública en contraposición a los modelos privados, concluye el PCE-EPK.







