La dignidad de Europa se muere cada día en las aguas del Mediterráneo como demuestra esta nueva tragedia, que de momento deja 78 personas muertas en un naufragio al intentar alcanzar Europa frente a las costas de Grecia. Hasta el momento han sido rescatados con vida 106 migrantes, cuatro de las cuales han sido trasladados con hipotermia en helicóptero al hospital de la ciudad de Kalamata, en el sur de la península del Peloponeso, a unos 250 kilómetros al suroeste de Atenas. La portavoz de la Guardia Costera griega ha indicado que “es posible que todavía haya desaparecidos” ya que en el pesquero se encontraba un gran número de personas que podrían sumar varios centenares.
Kalamata, ha quedado conmocionado por los trágicos acontecimientos. La angustia se hizo patente en los rostros de la gente común, sobre todo a partir de las primeras horas de la mañana, cuando comenzaron a conocerse los hechos, y especialmente a partir de las noticias de las decenas de muertos y los innumerables desaparecidos.
Otras cuatro personas fueron evacuadas en helicóptero, también a Kalamata, donde debían ser hospitalizadas más tarde. Los guardacostas dijeron que cuando el barco se hundió ninguna de las personas a bordo -cuya nacionalidad no se especificó- llevaba chaleco salvavidas.
Es posible que hubiera «cientos» de inmigrantes en la embarcación, dijo una fuente del Ministerio de Migración. Las cadenas de televisión difundieron imágenes que mostraban grandes tiendas de campaña blancas y rojas dando cobijo a los náufragos en el puerto de Kalamata. Aún no se ha facilitado información sobre la nacionalidad, sexo o edad de estas personas.
La Organización Internacional de las Migraciones ha registrado más de 21.000 muertes y desapariciones en el Mediterráneo central desde 2014
Yolanda Díaz sobrecogida
La vicepresidenta segunda del Gobierno y Ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha asegurado sentirse «sobrecogida con esta terrible noticia. No podemos permitir que el Mediterráneo sea un cementerio común», ha escrito en un mensaje en Twitter en el que hace hincapié en la necesidad de garantizar la protección a todos los migrantes. «Ninguna política migratoria puede atentar contra el derecho a la vida«, ha añadido Díaz en su mensaje.
Sobrecogida con esta terrible noticia. No podemos permitir que el Mediterráneo sea un cementerio común.
— Yolanda Díaz (@Yolanda_Diaz_) June 15, 2023
Debemos garantizar la protección a todas las personas que emigran. Ninguna política migratoria puede atentar contra el derecho a la vida.https://t.co/zEfc2RAien
En ese sentido se ha manifestado también Manu Pineda, Secretario de Relaciones Internacionales del PCE y eurodiputado, quien a través de las redes sociales ha trasladado que es «Una tragedia provocada por las políticas migratorias de la derecha y la extrema derecha»
«La Europa fortaleza mata y no podemos tolerarlo. Es urgente un nuevo pacto migratorio que garantice vías seguras», ha reclamado.
Casi 80 migrantes han muerto en la fosa común del Mediterráneo. Una tragedia provocada por las políticas migratorias de la derecha y la extrema derecha.
— Manu Pineda🔻 (@ManuPineda) June 14, 2023
La Europa fortaleza mata y no podemos tolerarlo. Es urgente un nuevo pacto migratorio que garantice vías seguras. pic.twitter.com/L1xHar5xge
Respuesta del Partido Comunista de Grecia
La respuesta del Partido Comunista de Grecia y de sus representantes electos en la Región del Peloponeso y en el Municipio de Kalamata con fue inmediata. En la zona del puerto, se personó Nikos Koutoumanos, exigiendo, entre otras cosas, que todas las estructuras (hospitales, etc.) se refuercen de manera urgente con el personal y las infraestructuras necesarias para hacer frente a la tragedia.
También se requirió, con responsabilidad del Estado y del Gobierno, la construcción de un lugar digno para el alojamiento de corta duración de las migrantes y así evitar que se repitan las vergonzosas imágenes donde cientos de personas se alojan en un edificio inadecuado como ha sucedido en anteriores ocasiones.
También fue importante la aportación de los sindicatos que también ofrecieron la necesaria solidaridad en la zona donde se había montado todo el negocio de acogida de los inmigrantes, así como su alojamiento temporal.







