El secretario general del Partido Comunista de España y cabeza de lista de Sumar por Córdoba al Congreso de los Diputados, Enrique Santiago, ha defendido la necesidad de reducir la jornada laboral “para que podamos vivir mejor, para que tengamos más tiempo de ocio” y, en defintiva, “para que nuestra vida sea mucho más feliz”, asegurando que ello, además, serviría “para que todo el mundo pueda trabajar”.
En declaraciones a los medios de comunicación en la sede del PCA en Córdoba, Enrique Santiago ha explicado que ese es el fin último de la propuesta de Sumar, explicada también por Yolanda Díaz, quien ha incluido en el programa electoral una reducción eficaz y progresiva de la jornada de trabajo. «En 2024 se establecerá por ley una jornada laboral máxima de 37,5 horas y se abrirá un proceso de diálogo social para seguir reduciendo la jornada hasta las 32h semanales frente a las 40 actuales», han desgranado desde Sumar.
En este sentido, el dirigente comunista ha señalado que “los trabajadores de nuestro país tienen una media de horas de trabajo muy por encima de la media de los países más desarrollados de Europa, como Alemania o Francia, y estoy hablando de lo que está registrado, no de lo que no queda registrado, es decir de las innumerables horas extraordinarias no remuneradas, horarios eternos que no se sabe muy bien cuándo acaban”.
“Se calcula que aproximadamente más del 20% de los trabajadores hombres de este país hacen más horas de las que perciben, de las que figuran en su contrato y de las que se registran, y aproximadamente en torno a un 15% de las mujeres les ocurre lo mismo, y además esta sobrecarga de horas de trabajo limita el empleo”, ha argumentado el candidato de Sumar por Cordóba.
Por ello, para Enrique Santiago “es necesario reorganizar los horarios de trabajo y disminuir la jornada de trabajo, para que todo el mundo pueda trabajar”, siendo la propuesta concreta de Sumar “que de las actuales 40 horas semanales podamos pasar en el año 2024 a 37 horas y media, en la perspectiva de avanzar en la legislatura hasta llegar a las 34 horas semanales, y en una perspectiva de que en un plazo de diez años, desde ahora, es decir, que en dos legislaturas podamos estar en 32 horas semanales de trabajo”.
Por último, el Secretario General del PCE ha resaltado que aunque hay quien pueda pensar “que esto va a ser una gran carga económica”, lo cierto es que “no es así, ni muchísimo menos”, pues “es obvio que estas reducciones de carga de trabajo, por un lado repartirán más el empleo, con lo cual limitarán muchos contratos a tiempo parcial que no responden realmente a intereses de determinados sectores, como por ejemplo las mujeres, que son las que más se encuentran en estas situaciones de contratación a tiempo parcial, haciendo más horas de las que corresponden en demasiados casos, pero también la reducción del tiempo de trabajo va a mejorar sustancialmente la productividad, con lo cual no tendrá un coste más elevado”.







