Redistribuir, ese es el eje de las propuestas que está lanzando Sumar de cara a las próximas elecciones generales del 23 de julio. Primero ha sido en materia laboral, proponiendo trabajar menos, para redistribuir el trabajo y así trabajar todas y todos. Ahora toca el turno a redistribuir también la riqueza.
Para ello han realizado una propuesta novedosa conocida como `herencia universal´. Pensada para todas las personas que cumplan la mayoría de edad. La idea es que estos jóvenes ingresarán un total de 20.000 euros cinco años después, al cumplir los 23. En ese periodo, habría un acompañamiento administrativo a los jóvenes para desarrollar un proyecto con ese dinero.
Esa herencia se podrá usar para tres propósitos, como la Inserción laboral, el emprendimiento o la formación. Desde Sumar explican que es una medida que garantiza la igualdad de oportunidades y la redistribución de la riqueza, que tendría un coste para las arcas públicas de 10.000 millones de euros, lo que supone cerca del 0,8% del PIB, según han calculado los responsables económicos de la coalición de izquierdas, y se financiaría mediante un nuevo impuesto a las grandes fortunas. Por tanto será una medida muy redistributiva que reducirá la desigualdad de renta y riqueza entre familias ricas y pobres, dando más medios a estas últimas.
La propuesta quiere facilitar la posibilidad de que cualquier joven pueda formarse y/o emprender «sin depender del barrio en el que viva, del código postal en el que viva o del apellido que tenga», en palabras de Yolanda Díaz. Todos los jóvenes de nuestro país –sea cual sea su condición socioeconómica– deben poder contar con una oportunidad que les equipare a quienes tienen la suerte de vivir en familias que cuentan con medios suficientes para financiar su educación o su inserción laboral, defienden desde Sumar. Estudiar, emprender o independizarse no puede depender de la familia que uno tenga, argumentan desde Sumar.
Cabe destacar que el 60% de la riqueza que hay en España es heredada, el 1% más rico ostenta el 60% de la riqueza, y el 50% que está en la franja de renta más baja ostenta el 6% de la riqueza. Por tanto, la transferencia de 20.000 euros que proponen «forma parte de un plan global de garantizar mayores oportunidades, mayor justicia social y el refuerzo de los servicios públicos».
Mediante esta medida, desde Sumar aspiran a reducir fuertemente la desigualdad de la renta entre familias de renta alta y familias de renta baja, dado que esta política se financiaría con un impuesto a los grandes patrimonios. Además, creen que la implementación de esta medida sería muy eficaz y sencilla, dado que sería una transferencia universal a todas las personas de una determinada edad, que quedaría al margen de burocracias innecesarias. «A diferencia de otros mecanismos de redistribución focalizados y con complicados requisitos de acceso, la universalidad de la medida asegurará que nadie se queda al margen», han explicado.







