Cabeza de lista de la candidatura de Sumar al Congreso de los Diputados por Córdoba

Enrique Santiago: «El voto a Sumar es la herramienta más eficaz para garantizar un Gobierno que amplíe derechos y mejore la vida de la gente»

Enrique Santiago. Candidato Sumar Córdoba

Enrique Santiago Romero (Madrid, 1964), es Secretario General del PCE y dirigente de Izquierda Unida. En la última legislatura ha sido un pilar básico del grupo parlamentario de Unidas Podemos: en la faceta discreta, con las negociaciones que han permitido los acuerdos; y en la pública, plantando cara a la ultraderecha en los debates parlamentarios. En esa misma faceta discreta, ha sido un actor clave en la construcción de Sumar, especialmente resolviendo dificultades. En esta etapa fue Secretario de Estado para la Agenda 2030, desplegando una ingente actividad relativa a la reindustrialización verde y la transición energética, y la atención a las y los más vulnerables: la Cañada Real, los asentamientos de trabajadoras y trabajadores temporeros, las y los migrantes de la ruta canaria, etc.

Madrileño, casado y padre de un hijo y una hija, tiene sus raíces en Andalucía, por parte de padre y madre, con dos abuelos y una abuela cordobesa; uno de ellos fue Enrique Santiago Araujo, médico de los pobres, como el primer diputado comunista, Cayetano Bolívar, y como este, fusilado por los facciosos.

Inició su actividad política en su adolescencia llegando a ser Secretario General de la UJCE. Estudió Derecho, y desde el ejercicio de la abogacía ha llegado a ser un actor clave en procesos internacionales tan relevantes como el caso de Pinochet, Scilingo, Couso, Guantánamo, Gaza, Vuelos de la CIA y Bárcenas. El último hito de su carrera como jurista fue ejercer de asesor en el proceso de paz de Colombia, que abrió las puertas de la presidencia a Gustavo Petro. En este mismo frente, en el de la lucha por los derechos humanos fue Secretario General de la Comisión Española de Ayuda al refugiado (CEAR).

¿Qué nos jugamos en estas elecciones?

Hay dos opciones. La primera es lograr un nuevo gobierno de coalición, con más fuerza de la izquierda, ojalá con Yolanda Díaz como presidenta, para seguir transformando nuestro país y avanzando en democracia y derechos, en justicia social, en igualdad entre mujeres y hombres, en la lucha contra el cambio climático y en la construcción de un Estado plurinacional que respete e integre nacionalidades e identidades. Un gobierno que trabaje por el fin de la discriminación y las violencias contra la comunidad LGTBi y sitúe a España como un país garante de todos los derechos humanos dentro y fuera de sus fronteras, que trabaje por un mundo en paz basado en la cooperación y el respeto al derecho internacional. La otra opción es un gobierno de la derecha y la ultraderecha, al servicio de los grandes poderes no democráticos y de minorías privilegiadas que situaría a España en el eje reaccionario que avanza en Europa y en el mundo. Eso nos haría retroceder décadas, retrotrayéndonos a un país oscuro, peor que lo que ya vivimos bajo los gobierno del PP, anulando todo lo avanzado en estos años en protección social y derechos de los trabajadores y las mujeres.

Además, si se mantiene la correlación actual entre las fuerzas progresistas, impulsaremos más avances y enterraremos las recetas neoliberales. No hace falta explicar de qué dificultades hablamos en cuanto a las relaciones con el PSOE. Si Sumar avanza, y más aún si es la fuerza mayoritaria del bloque progresista, los avances serán mayores y más rápidos. Claro que somos conscientes de que ese avance de Sumar también provocará una dura reacción de los poderes no democráticos de la economía y del aparato del Estado, los mismos que han desplegado su inmenso arsenal mediático de mentiras en estos años.

¿Qué ofrece Sumar a este país?

Un proyecto de país que haga realidad todos los derechos plasmados en la Constitución de 1978, que tanto costó lograr a las generaciones que pelearon contra la dictadura y que conquistaron la democracia. Derechos que han sido negados , como nos advirtiera Julio Anguita, con más intensidad desde la aprobación del tratado de Maastricht y la implantación en la Unión Europea de las políticas neoliberales. Sumar ofrece un programa para hacer realidad los derechos incluidos en la Constitución y ampliarlos, para mejorar la vida de todas las personas, para modernizar nuestro país realizando la necesaria reindustrialización verde y la transición energética. Sumar ofrece profundizar la democratización de la sociedad ampliando derechos, protegiendo a quienes más han visto vulnerados sus derechos como las mujeres, la clase trabajadora, las personas mayores y los jóvenes.

A pesar de la premura con la que se ha puesto en marcha este proyecto por la convocatoria adelantada de elecciones generales, Sumar ya es una herramienta de participación y movilización popular, capaz de aglutinar y de unir toda la fuerza social, sindical, feminista, del movimiento obrero y sindical, del ecologismo que combate el cambio climático y sabe que el actual sistema de producción y consumo capitalista es incompatible con la vida en nuestro planeta, del movimiento LGTBi. Es un proyecto rojo, verde y violeta, participativo y radicalmente democrático, objetivos por los que trabaja el PCE e IU.

¿Cómo se concreta ese programa en tu circunscripción?

Córdoba tiene problemas específicos y otros que son comunes a todo el olivar andaluz y a la propia Andalucía. También padece otros problemas ocasionados por gobernar la derecha distintas comunidades autónomas.

En cuanto a los primeros, tenemos problemas de conexión ferroviaria para conectar el norte, Los Pedroches y el Alto Guadiato con el resto de la provincia, y restablecer la conexión natural con Extremadura a través de la línea Córdoba- Almorchón. La creación de una verdadera red de Cercanías entre Villa del Río y Palma del Río, o la conexión de Córdoba con las grandes redes ferroviarias de transporte de mercancías como la línea Algeciras – Zaragoza. También necesita nuevas inversiones en carreteras, en especial la salida hacia el corredor Mediterráneo.

En cuanto a los segundos, y por orden, lo primero es frenar la extensión del olivar superintensivo, que destruye el empleo y el suelo consumiendo cantidades ingentes de agua de las que no se dispone, que provoca por tanto la despoblación y la fuga de riqueza por tratarse de inversiones de grandes fondos buitres internacionales que tras destruir la tierra se desplazan a otros países. Hay que garantizar que las ayudas de la Política Agraria Comunitaria lleguen exclusivamente a quienes tengan la tierra en producción, y reforzar y modernizar la agricultura tradicional, sostenible y generadora de empleo.

Lo segundo es impulsar una reindustrialización verde, que aborde la transición ecológica y energética, pero especialmente en cuanto a la agroindustria, para dejar de ser exportadores baratos y transformar, envasar, etiquetar para dejar de estar en lo más bajo de la cadena de valor. Impulsar al movimiento cooperativo tan importante en el campo andaluz para transformar y crear riqueza de forma equitativa. Y evitar la deslocalización, como ocurrió con Zumosol, que abandonó Andalucía a pesar de tener óptimas condiciones para producir, dejando atrás a cientos de familias sin trabajo. Es necesario proteger y difundir más las Denominaciones de Origen de Córdoba, la provincia española con mayor número de ellas, siete.

En el tercer apartado, tenemos que acabar con la emigración de la juventud; proteger a las y los pensionistas y reducir la edad de jubilación hasta los 60 años en el campo, la construcción y la ayuda a domicilio; acabar con la precariedad en el turismo y en el comercio, racionalizando los horarios, algo fundamental en sociedades donde los servicios tienen un peso destacado debido por ejemplo al desarrollo turístico, como ocurre en la ciudad de Córdoba. Y desarrollar, mejorar, crear empleo e impulsar la educación en distintos barrios de Córdoba que se sitúan entre los 10 barrios más pobres de España.

Y finalmente hacer frente al abandono de los servicios públicos y a la privatización encubierta de la Sanidad que está realizando el gobierno de Moreno Bonilla. Son cientos de camas hospitalarias cerradas en los hospitales cordobeses, con interminables listas de espera de hasta 60.000 personas, el cierre de la atención primaria en la mayoría de los centros durante las tardes y la pérdida permanente de médicos especialistas y enfermeros y enfermeras. La Junta de Andalucía aún no ha abonado ni una sola de las ayudas al alquiler para jóvenes con el dinero que recibió del Gobierno de España hace ya un año.

Llegar a la gente que no vota, a la gente indecisa será fundamental para el resultado del 23J. ¿Cómo habéis planteado la campaña electoral?

Impulsando asambleas y encuentros abiertos para implicar a toda la gente ilusionada con Sumar y con la candidatura de Yolanda Díaz a la presidencia del gobierno. Recorriendo las ocho comarcas cordobesas, casi 40 municipios, visitando decenas de cooperativas, asociaciones, colectivos de todos los ámbitos, para llevar nuestras propuestas y recoger ideas y demandas.

Hemos podido atender a una quincena de medios provinciales, comarcales y locales que junto con el trabajo en redes sociales han sido muy importantes ante la dificultad de la actividad presencial dadas las fechas y el clima cordobés, ya de por sí caluroso, aún más con el aumento de las olas de calor y el calentamiento global que niega irresponsablemente la ultraderecha.

Tu minuto de oro para pedir el voto

Votar Sumar es la única manera de que nuestro país continúe avanzando en derechos para todos y todas, la única forma de impulsar desarrollo económico y social de forma sostenible y garantizar una redistribución justa de la riqueza.

Votar a sumar es la herramienta más eficaz para proteger a todo nuestro pueblo y no dejar nunca a nadie atrás en los momentos más difíciles.

Es la manera de poder continuar impulsando un proyecto que ha demostrado a toda Europa que la mejora de las condiciones de vida y ampliación de derechos a las mujeres, a las personas mayores, a los jóvenes, a los trabajadores y las trabajadoras; que el apoyo a las pequeñas y medianas empresas, al comercio, a los trabajadores y trabajadoras autónomas; que la inversión en protección social, son fórmulas que no solamente mejoran la vida de la gente sino que impulsan y desarrollan a los países.

Frente a una derecha que ha votado en contra de todas las medidas que han servido para mejorar la vida de la gente y un PSOE agotado y dubitativo cuando hay que dar batallas para ampliar los derechos de las clases trabajadoras, Sumar es la única garantía para impedir el avance de la extrema derecha y de la derecha extrema.

El voto a Sumar es la más eficaz herramienta para garantizar que en España siga habiendo un Gobierno de izquierdas que trabaje por el interés general y no por defender privilegios de las minorías. Es por ti.