Llegamos a estas elecciones anticipadas por la activación de un mecanismo que consta en la Constitución ecuatoriana. Guillermo Lasso, el actual presidente de la República del Ecuador activó lo que denominamos como “muerte cruzada” que conlleva la disolución de la Asamblea por parte del Ejecutivo y la convocatoria de elecciones para ambos poderes por parte del Consejo Nacional Electoral. Así fue como el 20 de agosto los ecuatorianos y ecuatorianas fuimos llamados a votar para las presidenciales y legislativas por el tiempo que queda de legislatura. La aprobación del decreto por parte de Guillermo Lasso ocurrió a pocas horas de celebrarse la votación del juicio político que se estaba llevando a cabo en la Asamblea Nacional, donde el presidente Guillermo Lasso iba a ser destituido al aprobarse un informe que lo vinculaba con el narcotráfico albanés.

Se trata de unas elecciones anticipadas en medio de una crisis política, una crisis derivada de la inseguridad, una crisis derivada por una nueva oleada migratoria, una crisis por falta de empleo, la falta de medicinas en los hospitales y por falta de oportunidades. Seguramente una de las campañas electorales más difíciles que ha vivido el país con una tasa de violencia extremadamente alta, sólo en lo que va de año desde el 1 de enero al 31 de julio, más de 4.000 personas han perdido su vida en episodios violentos.

La violencia también alcanza a los políticos de varios partidos, más de una decena han sido asesinados, entre ellos el magnicidio del candidato presidencial Fernando Villavicencio, durante el período de campaña electoral conmocionó al país. Hay que recordar que la seguridad de este candidato estaba a cargo del Estado y que su familia ya ha presentado una denuncia en contra del gobierno de Guillermo Lasso, pero a día de hoy seguimos sin saber la verdad, sin conocer quién asesinó a Fernando Villavicencio ni a los autores intelectuales de ese asesinato.

Con el asesinato de Villavicencio, adversario histórico del correísmo, se pretendía desatar una nueva oleada de odio contra la Revolución Ciudadana, que estaba cerca de ganar en primera vuelta

En cualquier caso lo que buscaban eliminando al cuarto candidato de la carrera presidencial es generar un clima de miedo, al eliminar a uno de los adversarios históricos del correísmo pretendían revivir el fantasma del anticorreísmo y desatar una nueva oleada de odio contra la Revolución Ciudadana y así posibilitar que alguno de los candidatos que representa al status quo y a las oligarquías ecuatorianas tuviese alguna opción al forzar la segunda vuelta. Es decir, el objetivo oscuro era evitar una victoria en primera vuelta de Luisa González, la candidata de la Revolución Ciudadana, quien lideraba todas las encuestas y previo al magnicidio de Villavicencio estaba a pocas décimas de ganar en primera vuelta.

Dos modelos de país que se decidirán en la segunda vuelta

Estas elecciones además confirman dos cuestiones. La primera es que la Revolución Ciudadana es la primera fuerza política del país; después de seis años de persecución política atroz no han podido eliminarla porque es la que representa genuinamente los intereses del pueblo, porque es pueblo. Y la segunda, y también importante, es que los grandes derrotados de esta contienda electoral son las opciones que representaban un anticorreísmo más violento; tanto Otto como Topic se han quedado fuera de la carrera presidencial aunque no es de extrañar que ahora apoyen a Daniel Noboa puesto que defienden los mismos intereses de clase.

Es necesario recalcar que Ecuador no aguanta un segundo más el gobierno indolente de Guillermo Lasso, que ha dejado en el abandono y sumido en la violencia a todo el país. Dicho esto, esperamos de esta segunda vuelta que el debate sea un debate de los argumentos, donde se expongan dos modelos de país. Uno que defiende Daniel Noboa, que es muy similar al que hay actualmente, que pretende un Estado mínimo. Recordemos que Noboa, al fin y al cabo, es el hijo de uno de los magnates bananeros más ricos de Ecuador y el mejor representante de la oligarquía ecuatoriana, esas oligarquías que por no estar comprometidas no están comprometidas ni con la democracia mínima.

Y por otro lado está la candidatura de la Revolución Ciudadana, liderada por Luisa González y Andrés Arauz, que defiende el retorno del Estado, una opción política que cuenta con el aval de gestión exitosa durante una década situando a Ecuador como el segundo país más seguro de América Latina y sacando a dos millones de personas de la pobreza. Este ejecutivo tendrá la tarea de actuar rápido y preciso en un mandato de poco más de un año, Ecuador no está para más improvisación, necesitamos un equipo con acreditada solvencia y con una brújula ideológica clara, que priorice las necesidades de su pueblo, una atención urgente en los temas más acuciantes del país, como la seguridad con una inversión de 500 millones para infraestructura y dotación de los medios necesarios para la fuerza pública. Pero también dotar de medicinas a los hospitales, que vuelvan las oportunidades y el empleo, la sanidad, el trabajo, la educación, para que frene la oleada migratoria sin precedentes que estamos teniendo en este momento por falta de oportunidades y por la inseguridad.

Repetición electoral en el exterior

Por otro lado, la Revolución Ciudadana sigue luchando por la repetición electoral en las circunscripciones del exterior donde miles de ecuatorianos se quedaron sin votar por el fallo generalizado del voto telemático, única modalidad de voto en estas elecciones para los más de 400.000 ecuatorianos en el mundo, que representan un 3% del padrón total del país. El Consejo Nacional Electoral aún no da ninguna explicación coherente, ni ha concluido con el escrutinio de actas (digitales) cuatro días después del cierre de urnas. Este atropello a los derechos de participación política de los migrantes también se está llevando a instancias nacionales e internacionales. El objetivo es la repetición de elecciones en el exterior y que se respete un derecho básico en democracia, poder votar.

(*) Directora de la Revolución Ciudadana en Europa