Cura obrero, comunista y diputado de IU en la Asamblea de Madrid

A Mariano Gamo ‘in memoriam’ (como tantas veces hizo él)

Mariano Gamo, sacerdote obrero

“Después del Evangelio, el Padre GAMO desarrolló la homilía. Dirigiéndose a los asistentes los exhortó a considerar la situación actual y a no claudicar ante el poderoso “opresor”, diciéndoles que el desánimo y la cobardía no deben cundir entre los cristianos y que en estos momentos excepcionales se debe poner un mayor ardor en la lucha por la liberación del pueblo, por el triunfo del bien, sobre el pecado del mal. Considera que estas situaciones son pasajeras, como “rugidos de tigre”, pero nada más, pues los hombres no pueden vivir continuamente bajo la “opresión” y la “represión” de unas minorías. Afirmó que había llegado el momento de afrontar con gallardía la situación especial que toca vivir. Abogó por que los cristianos reconsideren las actuales circunstancias y sean ellos los que determinen qué actitudes deben adoptarse ante el enemigo del pueblo y de Cristo, que viola sistemáticamente la libertad, la justicia y los derechos humanos de toda persona”.

Acta policial N/S 225, Asunto: PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA MONTAÑA. Madrid, 27 de enero de 1969. Brigada Político Social, Jefatura Superior de Policía.

Y desde aquí, tras su detención, pasó por la Dirección General de Seguridad (en la Puerta del Sol) y reclusión en el Monasterio del Paular, fue condenado a 3 años por el Tribunal de Orden Público, cumpliendo la pena en la prisión concordataria de Zamora, junto con decenas de curas que plantaron cara al franquismo y su represión.

Mondejano hasta el tuétano (Mondéjar, provincia de Guadalajara), inquebrantable en las ideas y el pensamiento libre, coherente en su actuar, hombre honesto y austero en lo material y en la expresión de los afectos (como buen castellano), su entrega por los demás y por la transformación social y los derechos humanos describen el hilo conductor de lo que fue su vida desde todos los frentes en los que intervino.

Cuando toma conciencia de la realidad que vive el país se entrega a la lucha contra “el golpista y represor”. Pasó por la DGS y el TOP le condenó a 3 años de prisión

En lado justo de la historia

Como otros grandes de la Historia, la que se escribe con mayúsculas, la de los pueblos y la humanidad, su generosidad arranca desde la infancia en su pueblo natal, donde queda huérfano con 5 años, junto con sus dos hermanos de 4 y 3 años, y una madre viuda que guardaría luto de por vida. A su padre lo sacaron de su casa para fusilarlo en Rivas Vaciamadrid, pero no fueron los golpistas del 36, fueron aquellos que en ese verano caliente se dejaron arrastrar por la violencia irracional en el infierno desatado contra la República. Y su generosidad llega porque, pese a este drama que lo acompañó toda su vida, cuando toma conciencia de la realidad que vive el país bajo el yugo franquista, se entrega a la lucha contra el golpista y represor (son palabras suyas) y se juega la vida, como tantos otros, con una madre que, sin superar la muerte del esposo, peregrinó y acompañó a su hijo en las distintas detenciones y prisiones, sin reproche. Una dignidad, la de este ejemplo de mujer, que él heredó en todos sus poros, en todas las acciones que desarrolló siempre.

En la Iglesia pudo haber llegado muy lejos, pero plantó cara a obispos y arzobispos. También a Fraga

Y en esos distintos frentes de lucha que él eligió, en todos, destacó. Desde la heterodoxia impenitente, hasta la renuncia, en todos ellos, a lo que podía haber sido una vida de éxito y holgura económica. En la Iglesia pudo haber llegado muy lejos, pero plantó cara a obispos y arzobispos, y a Ministros, como Manuel Fraga Iribarne que, siendo titular del Ministerio de Información y Turismo, le ofreció un alto cargo para dirigir la institución para huérfanos de periodistas San Isidoro, puesto al que él renunció en su mismo despacho, donde su negativa provocó la más airada respuesta del franquista quien con la furia desbocada y dando un puñetazo en la mesa, gritaba iracundo: ”eres el primer asunto que se me resiste en este Ministerio”. Ahí sí le temblaron las piernas, contaba él, pero mantuvo la posición y no se arredró ni un milímetro.

Le exigieron que eligiera: obrero o cura. Y su tozudez volvió a imponerse. Su parroquia acogía a las Comisiones Obreras y el movimiento vecinal

Mariano, que ofició misas-asambleas (nunca dejó de llamarlas así) hasta el final de sus días, comenzó sus “asambleas” en la Parroquia de Nuestra Señora de la Montaña, en Moratalaz, un barracón que fue utilizado, como otros muchos lugares de nuestra geografía, para la génesis de las Comisiones Obreras y del movimiento vecinal. Cuando, como otros tantos curas que también están en nuestro recuerdo, decidió abrir el otro frente de lucha —“el obrero”—, y se puso a trabajar, el arzobispo Morcillo lo llamó a capítulo para que le explicara qué era eso de la: ”Casa del pueblo” que colgaba de la fachada de la parroquia. Mariano fue claro: “la casa del pueblo de dios, arzobispo, del pueblo de dios”. Y Morcillo: ¡pero de dios en minúscula! Le exigieron que eligiera: obrero o cura. Y su tozudez, como siempre, volvió a imponerse. Fue cura obrero, y su carnet de CCOO es el único que le acompañó hasta el final de sus días.

Enfermero, sindicalista, diputado y poeta

Y cuando despertamos de la longa noite de pedra (del libro de Ferreiro, que tanto parafraseaba él) con la Transición, abrió su tercer frente: el político. Militante de la ORT (prochino y lector empedernido del Libro Rojo de Mao) cuando se disolvió, su sentido le llevó a las filas del PCE (ya sin Carrillo, de quien siempre quiso estar bien alejado) donde desarrolló su trabajo en el área de salud, ya que su lucha “obrera” la desempeñó como enfermero en la “Clínica de la Concepción” y en el “Hospital Severo Ochoa”, compaginando su trabajo con el activismo sindical en CCOO. También en el frente político, en todos los órganos y Congresos en los que intervino, la heterodoxia y la crítica para avanzar en el camino, eran su bandera. Fue diputado de Izquierda Unida en la Asamblea de Madrid, en la IV legislatura de 1995-1999, con un grupo parlamentario de 17 diputados (el mayor que se ha tenido con IU en la Comunidad de Madrid) pero con la pérdida del gobierno que pasó a manos del PP, el primer gobierno de Ruíz Gallardón. Y ahí empezó un deleite de espadachines dialécticos en donde el cura obrero se movía como pez en el agua. Presidente Ruíz, lo llamaba. En esa Asamblea de Madrid dejó huella entre todas y todos aquellos que se cruzaron con sus proposiciones y criterios políticos. Ahí comenzó su salto a la publicación de poemarios, empezando con el “Dietario entre sesiones”, un precioso relieve transversal, al estilo de la “Colmena” de Cela, donde retrata a las personas que le inspiraron en la Cámara de Madrid durante la legislatura.

A partir de su jubilación, su pasión por la escritura y la música fueron el destino de su tiempo conquistado y siempre escaso para él, porque la ampliación del conocimiento, la lectura, la música, las noticias, la radio, sus Coros —el último el de la Parroquia de Santa Irene (aunque antes también montó y dirigió el Coro de “las Conchitas”)— y las “asambleas” (misas) que seguía realizando (muchas de ellas supliendo a su querido amigo-hermano Jiménez de Parga, cuando éste se encontraba ya malito) le hacían no tener “un minuto” para nada. ¡¡¡Más ocupado anduvo en la jubilación que en toda su procelosa vida!!!

Siempre estuvo preocupado por el futuro, por el testigo que tenían que tomar las nuevas generaciones y por el contexto social y la ausencia de referentes

Para terminar, siempre estuvo preocupado por el futuro, por el testigo que tenían que tomar las nuevas generaciones (a los que apercibía cuando veía a algún joven fumando por la calle) y con cierta amargura por el contexto social que vivimos y la ausencia de referentes (Julio Anguita, fue el último con el que se sintió identificado, como muchos).

La España de sus poetas (los Machado, León Felipe, Miguel Hernández…) con el frentismo inoculado en los españoles, le dolía en su alma nonagenaria. La política de reconciliación nacional que nuestro partido aprobó y desarrolló en 1956, y que no fue entendida por muchos sectores, es coincidente con los últimos pensamientos que este hombre, de talla intelectual, tuvo como obsesión vital.

Querido amigo, querido camarada y compañero, tu memoria permanecerá en los tiempos, porque has sido y serás, parte de la historia de la lucha por la igualdad y la libertad en nuestro país e hijo de las dos Españas.

“A las aladas almas de las rosas del almendro de nata te requiero, que tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero”.

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