«Seguir ampliando sin límite algunas infraestructuras es un error», así de contundente se mostraba Sumar, ante la decisión del Gobierno de pactar con el PP la ampliación del puerto de València al considerar que es una infraestructura que repercute en el cambio climático y daña varios espacios naturales, «va en contra del sentido común de los tiempos».
La propuesta, presumiblemente, saldrá adelante en el Congreso con los votos de los socialistas y el PP. Por su parte el Partit Comunista del País Valencià ha considerado la ampliación del Puerto de València como una traición en favor de los intereses empresariales, contra el medioambiente, los puestos de trabajo y las reivindicaciones vecinales, y anuncia que participará en todas las movilizaciones que sean necesarias al respecto.
Oposición de los y las comunistas
Desde el PCPV consideran que se trata de una total «genuflexión inadmisible ante los intereses de los gobiernos del Partido Popular y Vox y de las grandes empresas y multinacionales interesadas que van a multiplicar hasta el extremo y despiadadamente sus beneficios a costa de destrozar las playas, hacer desaparecer el lago de la Albufera, deteriorar los barrios marítimos y todas las poblaciones del área metropolitana, así como eliminar cientos de puestos de trabajo», denuncian en un comunicado.
Para la organización del PCE en el País Valencià, se trata de un atentado urbanístico y ambiental, tal y como se denunció en el Congreso de los Diputados en la anterior legislatura en una iniciativa presentada desde Unidas Podemos junto a la Comissió Ciutat Port para paralizar la ampliación del Puerto.
Para el PCPV, esta maniobra refleja que el Gobierno de España, al igual que el de la Generalitat Valenciana, defiende a las oligarquías que desde hace más de 80 años siempre han dominado este país contra el pueblo. «No podemos más que reiterar la inadmisibilidad de este tipo de acciones que se alejan hasta el infinito de los intereses de las clases trabajadoras y populares y que inciden en graves incongruencias con los hipócritas mensajes que se vienen lanzando en torno a cuestiones como la protección del medioambiente o los objetivos de la llamada Agenda 2030, protegiendo los intereses privados de unos pocos frente a los intereses generales de la mayoría», insisten en su comunicado.
Para concretar su oposición al proyecto, basan la denuncia en las siguientes cuestiones. En primer lugar contra el medioambiente, la responsabilidad eco-climática y la protección de la salud de las personas. Pero también contra la calidad de vida de quienes viven en las poblaciones y barrios afectados, desde los barrios marítimos de la ciudad de València, hasta los municipios del norte y del sur de las comarcas de la provincia, pasando por todas las poblaciones afectadas por las comunicaciones y vías de transporte ya saturadas. Asimismo, se señala el ataque que supone contra los propios puestos de trabajo, amenazados ante un proyecto basado en la automatización que tendrá como consecuencia el despido de trabajadores y una nueva sangría contra la clase obrera, pese a lo que intenten dar a entender los intereses empresariales en sentido contrario.
Por último desde el Partit Comunista del País Valencià anuncian que participarán en todas las acciones y movilizaciones que sean necesarias al respecto.







