Han sido varios años de lucha de los trabajadores y las trabajadoras y al final los peores presagios se han cumplido, con el anuncio de la dirección de Schneider Electric del cese de actividad en la planta de Griñón en la Comunidad de Madrid, especializada en gestión de energía y transformación digital.
Una decisión que lleva dos años sobre la mesa de la dirección, pese a que los sindicatos defienden la viabilidad y rentabilidad del centro y denuncian la deslocalización de la producción a otras plantas del grupo en España e Italia. «Tras más de dos años peleando contra la deslocalización de la actividad a Italia, la dirección ha anunciado el traspaso de la actividad a otras plantas a lo largo de 2024 y hasta la mitad de 2025», ha señalado CC. OO. en un comunicado. La medida afectará a unos 200 empleados directos y otros centenares de indirectos, según fuentes sindicales.
Desde la organización sindical han indicado que «están completamente en contra de la decisión de la empresa y no aceptan que se detenga la producción en la planta», un movimiento que debilita el tejido industrial del sur de la Comunidad de Madrid. Desde CC. OO. se han comprometido a revertir la situación y negociar con Schneider Electric una mayor inversión en la fábrica, ya que cuenta con una plantilla «altamente preparada» y es una planta «rentable y productiva», añade el sindicato.
CC. OO. ha convocado paros, en el centro de trabajo afectado, para el 22 de diciembre y no descarta continuar con las movilizaciones apostando por la recolocación de los empleados en otros centros de la compañía, a poder ser dentro de España, aunque el sindicato remarca que esta será la última opción.







