El Estado ha acordado a través del Consejo de Ministros ordenar a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) que lleve a cabo la adquisición de hasta un 10 % del capital social de Telefónica, según ha informado el holding público a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) este martes y se convertirá de esta manera en su primer accionista.
Yolanda Díaz, líder de Sumar ha valorado positivamente la adquisición declarando que «Emprendemos de nuevo un camino que nunca debimos abandonar cuando en los 90 se privatizaron nuestras grandes empresas. El Estado debe estar presente en las empresas estratégicas de nuestro país. Dijimos hace meses que era necesario. Hoy es una realidad», ha aseverado la ministra de Trabajo.
Y es que esta adquisición del 10 % de la compañía de telecomunicaciones equivaldría a 2.050 millones de euros, dado que su capitalización asciende en la actualidad a 20.500 millones. Además, supondrá la vuelta del Estado a Telefónica, que se privatizó totalmente en 1997 con el gobierno del PP de José María Aznar.
La justificación de la acción recoge que «Telefónica es una compañía líder en el ámbito de las telecomunicaciones, tanto en España como en el plano internacional. Desarrolla un conjunto de actividades que resultan de crucial relevancia para la economía, el tejido productivo, la investigación, la seguridad, la defensa y, en definitiva, el bienestar de los ciudadanos».
Por ello, la SEPI ha informado de que procederá «a llevar a cabo los trámites y actuaciones que permitan poner en marcha el proceso para, minimizando su impacto en la cotización, completar la adquisición del volumen de acciones necesario». La decisión del Gobierno llega después de que la empresa de telecomunicaciones saudí STC Group anunciara el pasado septiembre que había adquirido una participación del 9,9 % en Telefónica por 2.100 millones de euros.
Control de la dictadura feudal saudí
El secretario general del Partido Comunista de España y diputado de Sumar en el Congreso, Enrique Santiago, había llamado a impedir que Telefónica pasase «a control de la dictadura feudal saudí», una vez que el principal operador de ese país STC Group había anunciado su intención de adquirir una participación del 9,9 % de la compañía de telecomunicaciones por un importe de 2.100 millones, según informó en un comunicado la compañía cuya figura clave es Mohammed bin Khalid Al Saud, miembro de la déspota familia real que dirige el país saudita.
A través de un mensaje en las redes sociales, el líder comunista remarcó que Telefónica es una ex empresa pública, líder mundial en telecomunicaciones, y reivindicó la necesidad de trabajar «por el control público» de «sectores estratégicos» de la economía, alertando sobre esta operación por medio de una entidad ligada al régimen saudí. «Accederá a información estratégica del Estado y personal de la ciudadanía», zanjó el también dirigente de Izquierda Unida.







