La plantilla de Mecaner se enfrenta a un mes decisivo para su futuro. A falta de 30 días para iniciar el periodo de consultas del expediente de regulación de empleo, el comité de empresa ha trasladado al secretario general del Partido Comunista de España y diputado de Sumar, la situación que atraviesa la la histórica fábrica de Urduliz Mecaner, con 148 trabajadores y trabajadoras.
El grupo Stellantis, del que forman parte, anunció el pasado septiembre el cierre de la planta “sin más explicaciones” y ante el rechazo de la plantilla que denunció «la avaricia empresarial» que hay tras de la decisión, y remarcaron que han obtenido beneficios en los últimos ejercicios. Por ello Enrique Santiago se ha comprometido a que «trabajará para mantener todos los puestos de trabajo en nuestro país y evitar la deslocalización de una empresa con beneficios multimillonarios y pendiente de recibir un PERTE de la UE».
Mecaner una historia conocida
Hace ya varios meses que Mecaner, empresa filial de Stellantis, comunicó al Comité de Empresa y la plantilla la decisión de cerrar la planta y proceder a un ERE de extinción. Los 148 trabajadores y trabajadoras de la compañía han denunciado «la avaricia empresarial» que hay tras de la decisión, y remarcan que han obtenido beneficios en los últimos ejercicios.
La historia se repite una vez más, pero no por conocida hace menos daño. De nuevo, decisiones tomadas en los despachos afectarán a casi un centenar y medio de trabajadores y trabajadoras. Todo por la avaricia capitalista, que para nada tiene en cuenta las condiciones de vida de la clase trabajadora. ¡Es el mercado amigo!, que diría aquel. Nos encontramos de nuevo ante la dramática situación de esas familias que, de la noche a la mañana, ven su futuro truncado.
Cabe resaltar que los sindicatos han asegurado que el grupo obtuvo 16.779 millones de euros de beneficio el año pasado y han denunciado que la estrategia de cerrar las plantas en Europa busca aumentar esas ganancias fabricando sus vehículos en países como China o Marruecos donde los costes de personal son menores y la mano de obra es más barata.







