Un bochorno lamentable. Ese es el resumen de la conferencia organizada por la Universidad de Extremadura en donde han intentado juntar la idea de que la transición fue un ejemplo de convivencia, contando con la participación de Martín Villa, uno de los altos gerifaltes de la criminal dictadura franquista, imputado en la querella argentina por 12 asesinatos en el periodo en que fue ministro de Relaciones Laborales y de Gobernación.
Tras conocerse la noticia se sucedieron los comunicados denunciando el acto en el que también participaban Alfonso Guerra, Juan Carlos Rodríguez Ibarra y Alejandro Cercas, popes del PSOE, que se han ofrecido a participar en tal esperpéntico acto, para ofrecer una perspectiva manipulada y anacrónica del proceso de transición de acuerdo con los intereses de determinadas agendas de poder.
Una perspectiva, en la que se niega el papel protagónico de las luchas colectivas y del antifranquismo en la consecución de ciertas libertades, se invisibiliza a las víctimas de la intensa violencia política estatal durante los años transicionales y se blanquea la impunidad de los crímenes franquistas y la continuidad de las élites económicas y políticas procedentes de la dictadura.
Ellos estaban en su salsa, mientras tanto, fuera del Museo Helga de Alvear que acogía el acto, decenas de extremeños y extremeñas se han concentrado para mostrar su oposición con pancartas en las que se podía leer ‘contra el fascismo, memoria’ y con gritos de ‘Martín Villa asesino’ para reprochar la presencia del falangista invitado.
Entre los manifestantes ha habido representantes de partidos políticos como el Partido Comunista de España y Unidas Podemos, entidades memorialistas como la Asociación Memorial en el Cementerio de Cáceres (Amececa) o la Asociación 25 de Marzo, entre otras, que coincidían en lo lamentable del hecho de que se celebre un acto de esas características en una región como Extremadura, que fue regada con sangre por la criminal dictadura fascista.
En el acto, al que era imposible acceder sin una invitación de las más altas instancias, se ha colado un activista por la memoria que a la cara le ha recordado a Martín Villa que está siendo investigado por crímenes de lesa humanidad. El joven ha sido desalojado por la fuerza de la sala por el personal de seguridad, que estaba de paisano, mientras recibía improperios del ex eurodiputado del PSOE, Alejandro Cercas, quien además se ha referido al grupo de personas que se manifestaban en la calle como “gente que no quiere la concordia y la reconciliación, y quiere ganar de la manera que sea”.







