Tras la celebración de las Elecciones al Parlamento Europeo, las Comisiones Obreras (CCOO) han publicado un comunicado, en el que empiezan destacando «el alto nivel de abstención, que en España ha superado el 50%». El sindicato considera que sigue existiendo una percepción de lejanía y desafección de la ciudadanía española respecto a las instituciones europeas. Ese nivel de abstención «hace difícil sacar conclusiones categóricas en clave de política nacional, ya que hay un porcentaje de voto desmovilizado, que previsiblemente sí participará en otras citas electorales», alerta el sindicato, que llama a la prudencia en los análisis.
El comunicado recuerda que se ha dado un giro a la derecha en el Parlamento Europeo, aunque la actual gobernanza europea podría revalidarse con una alianza de populares, socialistas y liberales europeos. «El resto de actores colaterales sufren un peligroso balanceo hacia la extrema derecha», afirma CC.OO. en relación a «la caída de los liberales, va acompañada de un mal resultado de los verdes, que no supone un refuerzo de la izquierda, que apenas es capaz de mantener resultados». CC.OO. alerta del significativo avance del peso electoral de las distintas familias de la ultraderecha europea, aunque no hayan logrado su objetivo de ser determinantes. «La Unión Europea se asoma al abismo, pero no se arroja por él», señala el comunicado. El análisis de la organización que lidera Unai Sordo indica con preocupación que ese avance reaccionario ha entrado en el eje franco-alemán, con AfD como segunda fuerza en el país germano y una convocatoria anticipada de las legislativas francesas, tras doblar Le Pen a Macron en las urnas. Además, muestran su preocupación por la fortaleza de Meloni en Italia.
Medidas frente a las ultraderechas
Ante este escenario, la principal organización del mundo del trabajo hace un llamamiento en dos direcciones: «por un lado, a excluir a las extremas derechas de la gobernabilidad en la Unión Europea», señalan. CCOO insta a los populares europeos a «afrontar un dilema que, si resuelve en sentido contrario, puede ser letal para la UE y las clases trabajadoras de nuestra Unión». Sin embargo, el sindicato español no se limita a pedir un cordón sanitario frente a las fuerzas reaccionarias: «la UE debe avanzar en un proceso de integración que genere recursos y políticas de justicia social y descarte la vuelta a políticas de ajuste y austeridad», denuncian.
CCOO reclama que se proteja «a la ciudadanía y a las comunidades» al abordar «las transformaciones socio-económicas en marcha, la transición digital o la energético-ecológica», para la que piden no dar pasos atrás respecto al Pacto Verde Europeo. Así mismo, reclaman «políticas de autonomía estratégica en materia de energía, que conlleven la generación de empleos de calidad».
Consideran que la actual extrema derecha «tiene su nicho de crecimiento en el miedo y la inseguridad, cuando las transformaciones no producen más bienestar para las mayorías sociales, o se perciben deterioros en las expectativas de vida». Por tanto, el sindicato rechaza «la opción del repliegue y la vuelta a las viejas certezas de los estados nación y a las viejas jerarquías reaccionarias», opciones que les parecen imposibles según la geopolítica actual y nada deseables en el plano ético. «Un mundo de incertezas, con la guerra en el este de Europa y la precariedad laboral y vital demasiado presentes, es un caldo de cultivo para la reacción», denuncian. Reclaman también tomar medidas frente a la amenaza de la desinformación.
Por último, en clave europea, se hacen eco de la valoración de Esther Lynch (secretaria general de la Confederación Europea de Sindicatos): “estos resultados aclaran que Europa debe resolver urgentemente la inseguridad económica y social que está detrás de la creciente ira y miedo de nuestras sociedades”.
Análisis del 9J en clave nacional
Respecto a los resultados en España, para el sindicato es precipitado «hacer grandes afirmaciones o extraer conclusiones rotundas viendo el diferencial de participación» en estas elecciones, respecto a las que serían previsibles en unas generales. Además de dar la enhorabuena al PP por su victoria, destacan que el PSOE ha aguantado en porcentajes por encima del 30% (pese a la cercanía de la aprobación de la Ley de Amnistía, que consideran «un momento crítico de la legislatura»). CCOO señala que se mantiene el equilibrio entre los bloques de la oposición y de la investidura.
El punto débil de los resultados, según CCOO, son los obtenidos por SUMAR, que «como miembro de la coalición de gobierno deberá reflexionar para recuperar espacio social y electoral», indican. El sindicato pide al conjunto de fuerzas políticas una reflexión «honesta» sobre la importancia de disputar el tercer puesto a la ultraderecha en unas elecciones generales de circunscripción provincial. «Los intereses de la clase trabajadora se disputarán en buena medida -al menos en el terreno político- en ese terreno», dice el comunicado del sindicato.
CCOO pide recuperar «una agenda social vigorosa, empezando por la reducción de la jornada legal de trabajo, las políticas de acceso a la vivienda y una agenda de profundización democrática». Esta agenda debería incluir la Ley Mordaza, la renovación del CGPJ o la regulación de las «nuevas expresiones comunicativas que hoy contaminan el ecosistema mediático», enumeran.
Por último, también se han referido a la irrupción de «Se Acabó la Fiesta», el partido de Alvise Pérez. Lo consideran un «subproducto» del trumpismo, la mentira y la construcción de realidades paralelas. Ya que estos fenómenos «solo se explican desde este nuevo paradigma de intervención política desde los subsuelos sociales en torno a marcos comunicativos que hoy operan sin normas, sin transparencia alguna y sin reglas», concluye el sindicato.







