Cuando se cuestiona la voluntad popular en la urnas y se blanquea el discurso de la ultraderecha

Pucherazo y guarimbas en la «little Caracas» de Madrid

Los mismos que apelan a los «derechos humanos», la «democracia» y la «libertad» en Venezuela, callan, apoyan o permiten el genocidio que Israel perpetra diariamente contra el pueblo palestino

«Little Caracas» es la denominación que la migración venezolana más adinerada ha dado a los barrios pudientes de Madrid en los que se ha asentado. Desde allí, irradian un discurso falso sobre las recientes elecciones presidenciales que critica Ricard Aje en este artículo.

Si gana la derecha es una victoria de la democracia y la libertad, si pierde es un «pucherazo» de la izquierda y una dictadura. Así funciona el leit motiv de la oligarquía y la derecha a nivel Internacional, en una peligrosa estrategia tendente al golpismo y al fascismo, contra la soberanía de los pueblos y los derechos de la clase obrera.

Se ha normalizado tanto el cuestionamiento de la voluntad popular en las urnas contra las fuerzas socialistas, de izquierda y/o patrióticas, generalizado el recurso al lawfare, a las cacerías mediáticas y al blanqueamiento de las fuerzas de extrema derecha para imponer gobiernos sumisos a través de injerencias, «revoluciones de colores» e incluso intervenciones militares, que ahora ya es una tónica general.

Luego los bolsonaristas asaltan el Parlamento o los trumpistas el Capitolio (como antes y ahora lo hacen en Bolivia, Ucrania, Georgia, Serbia, etc.) y algunos tibios y temerosos en la izquierda —que incluso se suman a aplaudir esas campañas creyendo estúpidamente que mañana no irán contra ellos— todavía se extrañan de por qué avanza la ola reaccionaria. Si se siembra la duda en otros países, eso tiene retorno, como efecto bumerán. ¿No os suena la misma campaña de la derecha en España cuando los fachas gritan «gobierno ilegítimo»?

EE.UU. y sus lacayos locales e internacionales lanzan de nuevo a sus sicarios a las guarimbas en Venezuela contra el pueblo y el gobierno bolivariano, cuestionando la clara victoria de Nicolás Maduro. Y le exigen que publiquen las actas de votación, algo que siempre hace el país suramericano, pero que no se le exige a los demás países. ¿A que no os imagináis a la UE u otros exigiendo a EE.UU. las actas de votación en aquellas elecciones que ganó de forma tan «peculiar» George W. Bush? Está claro, con sus amos nunca se atreven…

Tras años de acoso y derribo, de sanciones criminales y terrorismo, guerra psicológica y económica para ahogar su economía y utilizar el descontento contra el gobierno, no pueden entender ni reconocer una nueva victoria del chavismo y la izquierda venezolana. Es muy curioso que esos mismos que cuestionan los resultados en Venezuela y pretenden presentarse de nuevo como los adalides de la verdad y la democracia, no den explicaciones ni se pregunten ruborizados, ¿Qué pasó con Guaidó, ese personaje que presentaron al mundo como «presidente legítimo» de Venezuela?

Es curioso ver a los patronos más explotadores que tratan como esclavos y desprecian a los trabajadores, con sus «periodistas» y políticos lacayos y corruptos al frente, esos que mienten y recortan nuestros derechos cuando pueden, nos reprimen, agreden, encarcelan y prohíben, que desprecian a la clase trabajadora, a los sindicatos y partidos obreros, hablen de dictadura y ausencia de libertad con el inmenso poder económico que concentran, desde las tribunas de casi todos los medios de comunicación y los aparatos del Estado que controlan, especialmente del poder judicial. Es tan burdo, que siempre van con ello…

Es curioso cómo toda está cohorte de lacayos apela a los «derechos humanos», la «democracia» y la «libertad» en Venezuela, mientras callan, apoyan o permiten el horror del genocidio que Israel perpetra diariamente y en directo, mientras expulsa, tortura, secuestra, destruye y asesina impunemente a decenas de miles de palestinos y palestinas, incluidos miles de niños y niñas, y bombardee a sus países vecinos con total impunidad. Esa es la hipocresía y doble vara de medir de occidente. ¿A que no os imagináis a EE.UU. y la UE imponiendo a Israel las mismas sanciones que le imponen desde hace años a Venezuela?

¿Por qué avanza la ola reaccionaria? Tanto aplaudir, endiosar y blanquear a seres siniestros, a familias de multimillonarios y poderosos que heredaron sus fortunas sacadas durante siglos del saqueo y la explotación más infame y criminal de sus pueblos, de presentarlos como paladines de la democracia y «freedom figthers«, que se ven con fuerzas redobladas para tratar de aplastar a la izquierda y recortar masivamente los derechos de la clase obrera y los pueblos. Preguntad en Argentina por lo que hace el infausto Milei y preguntaos que nos haría a nosotros…

¿En qué lugar quedamos las personas humildes y las familias trabajadoras cuando la sociedad asume esos mantras de que los «emprendedores» crean la riqueza y que «se hace rico quien quiere»? Recordad que somos la clase trabajadora, sin nosotros no hay riqueza, producción ni economía, los empresarios no la crean, se la apropian. Las consecuencias pueden ser devastadoras si logran acomplejarnos. ¿Que os creéis que harían con nosotros y nosotras esos grandes empresarios con el poder ilimitado que les brinda tanta legitimación mediática y política.

Sí queréis saber qué es y qué representa la «oposición» venezolana, solo tenéis que ir al «exclusivo» barrio de Salamanca de Madrid, visitar la «little Caracas», conocer sus vínculos con la ultraderecha de VOX y del PP de Ayuso y ver lo que defienden y el odio de clase que destilan. Solo entonces os haréis una idea de lo que nos espera con semejantes «demócratas».

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.