Este miércoles 28 de agosto la plenaria del Senado de la República de Colombia aprobó por unanimidad en segundo debate, un proyecto de ley de extraordinaria importancia para las víctimas del conflicto armado, del terrorismo de Estado y de la violencia oficial. Se trata de la ley que designa oficialmente el 11 de octubre como El Día Nacional por la dignidad de las victimas del genocidio contra la Unión Patriótica y se establecen una serie de pautas, medidas y acciones para que cada año se conmemore en forma solemne esta fecha con actividades en todo el país, en los centros educativos de todos los niveles, en los medios de comunicación y centros culturales y de memoria. Se trata de propender por la dignidad de las víctimas, la difusión de la memoria histórica y esclarecer la verdad sobre los hechos victimizantes, para que el país tome conciencia de lo sucedido y que estos hechos no se vuelvan a repetir nunca más.
El proyecto de ley fue presentado por Jahel Quiroga, Senadora del Pacto Histórico y de la Unión Patriótica, y contó con el apoyo de parlamentarias y parlamentarios del Pacto Histórico y otras bancadas parlamentarias. Ya anteriormente la Senadora Quiroga había presentado el proyecto, siendo archivado de manera desobligante. En esta ocasión la presentación del proyecto de ley contaba con la fuerza y el antecedente de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos del 30 de enero del año 2023 que declaró la responsabilidad internacional del Estado Colombiano por el genocidio cometido contra la UP, con la victimización de más de seis mil de sus militantes. Esta sentencia de la CIDH fue el resultado de una larga lucha iniciada hace tres décadas por la misma Senadora Jahel Quiroga, sobreviviente del exterminio de la UP en la ciudad de Barrancabermeja, y fundadora de Reiniciar, la corporación que ha organizado y representado a las víctimas del genocidio.
El 11 de octubre se rememora el asesinato cometido en el año 1987 contra Jaime Pardo Leal, presidente de la UP y candidato presidencial de la misma. Este magnicidio significó la profundización, extensión y recrudecimiento del asesinato de militantes de la Unión Patriótica, ahogando en sangre el anhelo de paz que significó el surgimiento de este proyecto político unitario como desarrollo del Acuerdo de Tregua, Cese al fuego y paz firmado en 1984 entre el gobierno y las hoy extintas guerrillas de las FARC. Durante 20 años la Corporación Reiniciar ha organizado, cada año, la conmemoración del 11 de octubre con una marcha de víctimas y sobrevivientes provenientes de todo el país culminando con un acto cultural en la plaza de Bolívar.
El proyecto de ley hará tránsito a la Cámara de Representantes donde está descontado que será votado igualmente por unanimidad, significando un hecho histórico de trascendental importancia para las víctimas de la UP, y de todas las víctimas, en su lucha contra la impunidad, por su dignidad, por la verdad, la justicia y la reparación integral. Se produce este acontecimiento cuando hace muy pocos días falleciera la defensora de Derechos Humanos, Estela Aponte Jaramillo, quien tanto trabajara por la justicia para las victimas de la UP.
Es de esperarse que la aprobación de esta ley contribuya a que se agilicen los procesos para que se de cabal cumplimiento a la sentencia de la CIDH y sea un aliciente para seguir avanzando en la brega por la paz total y el pleno respeto y defensa de los derechos humanos de toda la nación colombiana.








